Bienvenidos a Bordo presenció anoche un feliz y emotivo momento. En el programa conducido por Guido Kaczka taxistas juegan para ganar premios principalmente relacionados con su trabajo. En cada emisión hay varios ganadores, pero hay uno trofeo que difícilmente lo logran: el auto 0km. Pocos participantes han tenido la suerte de llevárselos a su casa; anoche Oscar Gaona tuvo el privilegio de ser uno de ellos.

Uno de los desafíos más dificultosos de Bienvenidos a Bordo es la ruleta. Los concursantes deben elegir un número por cada vuelta que dan y si le atinan ganan un taxi 0km. En solo tres intentos deben conseguir un acierto. Anoche, Oscar Gaona, un hombre mayor de edad, emocionó a toda la producción cuando consiguió pasar el juego que lo llevó a llevarse el auto que mejorará su calidad de vida.

Para el primer giro de la ruleta, el chofer eligió el 6, pero no tuvo suerte y paró en el 22. En la segunda, la rueda se detuvo en el 23. Le quedaba una sola vuelta, para la que eligió el número 24. La ruleta giraba y giraba hasta que finalmente dejó de dar vueltas en el número 24. Gaona festejó eufórico. Luego no aguantó la emoción y lloró de felicidad al tiempo agradecía y los presentes celebraban.

«Mis hijas, mi familia, mi mujer. Los amo a todos», decía el taxista entre lágrimas. «Te felicito. Se emocionó. Y cómo no te vas a emocionar. Tenés el taxi, tenés la licencia. Te vas a subir por última vez a ese taxi que alquilás, Oscar», le dijo Kaczka. El ganador se fue conduciendo el auto y agitando un brazo por la ventana mientras Guido lo despedía. Afuera del estudio se había reunido gente que fue a felicitarlo.

Desde hace 37 años que Gaona es chofer. En 1983 inició como conductor de colectivos, años después se convirtió en taxista. Está casado hace 46 años y tiene dos hijas. Fue al programa porque necesitaba un auto ya que él trabajaba con uno alquilado porque no le alcanzaba el dinero para comprarse uno nuevo. Afortunadamente, se fue con el auto y también con licencia profesional para poder desempeñarse.