Guillermo Andino se recuperó del coronavirus y retomó sus actividades. El periodista pasó dos semanas enfermo y aislado. Al ser dado de alta pudo volver a su programa de televisión y allí habló de su experiencia con la infección. Entre lágrimas, contó cómo se sintió durante el tiempo en el que tuvo covid-19. En el relato contó que tuvo un sueño que le llevó tranquilidad para afrontar el proceso.

“Me asusté mucho, el miedo es no poder contarla. Esto es así. Por suerte, no pasó”, confesó Guillermo Andino en Informamos de Todo. “Transité sin dificultades respiratorias que era mi miedo, porque cuando tenés ese tipo de enfermedades te queda afectado el pulmón”, aclaró. “Tuve dos días de dolor de cabeza casi insoportable, empecé a rezar y me dormí cinco horas y me desperté bien”, detalló el periodista.

Además, Guillermo Andino reveló que tuvo un significativo sueño que le dio fuerzas para poder soportar las dos semanas. “Soñé, y yo nunca sueño. Soñé que caminaba con mi viejo por la playa, sin hablar, fue como una caminata muy tranquilizadora. Él se reía y yo hablaba, entonces lo tomé como un mensaje muy positivo; porque aparte repito, yo nunca sueño. Va, en realidad, todos lo hacemos, pero solo me acuerdo dos sueños al año”, contó emocionado.

“Fue como una caminata muy tranquilizadora y me desperté y se lo conté a Caro y me empecé a sentir mejor. Sentí que no tenía dolor de cabeza, ya me importaba un bledo si no podía sentirle el gusto a la comida, lo que quería era que me dieran el alta”, aseguró el conductor de TV quien destacó que su “mejor producción” es su familia. “Lo mejor que pude producir con mi amor, Caro, son esos tres chicos maravillosos”, manifestó.

“Lamentablemente uno de ellos se contagió y nos apoyamos entre los cinco”, dijo el periodista haciendo referencia a su hija. Sofía, la más grande de sus hijos, fue la primera en ser diagnosticada con coronavirus. Tras conocer que estaba contagiada, toda la familia se sometió a la prueba y el único que dio positivo fue Guillermo. La familia realizó un aislamiento estricto dentro de la casa y ninguno más se contagió.