El dolor de una familia se hizo presente, entre llantos, en la entrada del hospital Padilla durante la tarde de ayer. Eran la madre, hermanos, tíos y demás parientes de Rodolfo Nicolás Beltrán, un joven de 20 que años que murió de un disparo en el pecho, cerca de las 16, en el barrio Alejandro Heredia sobre la calle .

Beltrán estaba en la casa de su hermana, compartiendo algún refresco en familia, cuando salió a comprar algo en su moto. Minutos después, sus hermanas escucharon, a sólo un par de cuadras, los disparos que habrían acabado con la vida del joven. “Fuimos a la vuelta y lo encontramos ensangrentado con un tiro en el pecho y estaba morado. La ambulancia se tardaba en llegar y mi hermana lo trajo hasta el hospital en una moto con una amiga”, contó Natalia Beltrán (34), mientras trataba de consolar a su madre entre llantos.

Luego de recibir dos disparos, al menos uno de ellos en el pecho según advirtió su hermana Natalia, la víctima fue trasladada hasta el Padilla, pero al llegar ya se encontraba sin vida.

“Desconocemos por qué fue y nadie sabe quién es el que le disparó. Había un montón de gente, pero nadie va a hablar en una situación así… Los vecinos dicen que lo vieron recién cuando se desvaneció y cayó”, dijo la hermana.

El clima en la entrada del hospital Padilla era de dolor y nerviosismo. La madre de la víctima se abrazaba, a llanto desconsolado, con sus hijas, mujeres buscaban contenerse mutuamente.

“A mi mamá le tuvimos que dar dos calmantes ya. No puede más con la noticia. Era mi hermano más chico, estamos destruidos con lo que pasó”, dijo Natalia apenada y volvió a reunirse con su familia.

Luz Beltrán, otra hermana de la víctima, se encargó de radicar la denuncia correspondiente.

La Policía contaba, al cierre de esta edición, con poca información sobre el hecho. Sin embargo, la fiscalía ordenó que intervenga el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y la División Homicidio de la Policía, que ya habían enviado equipos para trabajar en el lugar del hecho, mientras hablaban con familiares de la víctima para reconstruir la escena.

“Es una zona complicada, de difícil acceso hasta para hacer prevención. Un lugar denominado ‘zona roja’”, explicó Juan Ibáñez, comisario inspector y segundo jefe interino de la Unidad Regional Capital (URC).