La construcción de la ciudad empezará el primer trimestre de este año. Tendrá 170 kilómetros cuadrados, albergará a un millón de habitantes y no producirá emisiones de carbono.

Será en NEOM, una zona industrial y de negocios al noroeste de la península Arábiga.

El lugar contará con un tren metropolitano que se combinará con un red subterránea de caminos para vehículos autopiloteados.

Por ende, la superficie servirá sólo para la circulación de peatones, lo que implica que las calles no serán necesarias.

“¿Por qué deberíamos sacrificar la naturaleza con motivo del desarrollo? Necesitamos transformar el concepto de una ciudad convencional en una futurística”, expresó el príncipe en un anuncio televisivo para todo el país, cuya economía se basa en la explotación de petróleo y es uno de los más contaminantes del mundo.

El proyecto, bajo la financiación del NEOM, tendrá un costo de entre 100.000 y 200.000 millones de dólares.

Para los ciudadanos prevén traslados máximos de 20 minutos en transporte público y caminatas que no superen los 5 minutos para llegar a todos los hogares.

“The Line preservará el 95% de las áreas naturales en NEOM, con cero automóviles, cero calles y cero emisiones de carbono”, insistió el príncipe en la conferencia.

La zona donde construirán The Line.