Los cajeros automáticos del banco Nación de calle Córdoba al 400, en el microcentro tucumano, amanecieron repletos de papeles y suciedad.

Científicamente, un estudio confirmó en el mes de marzo de 2020, que los cajeros automáticos están más sucios que un caño del subte o el picaporte de un baño.

Para descubrir cuántos gérmenes existen en los cajeros automáticos, el sitio web financiero LendEDU realizó una investigación científica en la que se probaron 20 cajeros automáticos diferentes en la ciudad estadounidense de Nueva York, llegando a esa conclusión.

Según asegura el mensaje de esta usuaria tucumana, hace una semana que no se limpian y señaló también, que se convierten en un “foco infeccioso”. Y es que con estas postales nadie confía en que exista una desinfección, sobre todo en esta época tan preocupante de pandemia.

La responsabilidad seguramente es compartida, la gente que descarta hasta botellas dentro y la entidad financiera que no procura ni garantiza la limpieza continua.

 

 

Fuente Los Primeros