El perito informático involucrado en el caso por la muerte de Alberto Nisman, Diego Lagomarsino, aseguró hoy que cree vehementemente que el fiscal federal se suicidó y llamó a «averiguar» qué lo llevó quitarse la vida. «Estoy re contra convencido de que Nisman se suicidó. Hay que averiguar que llevó a Nisman a tomar esa decisión», subrayó.

«Digo que Nisman se suicidó basándome en el expediente, me basó en pruebas. Buscamos la verdad y encontramos que de homicidio no hay nada. Nisman era un gran mentiroso, nos mintió a muchos», sostuvo, según NA. Además, se refirió al actual avance de la causa y llamó a investigar «todo y a todos», al tiempo que consideró que Gendarmería Nacional «hizo un peritaje de delirantes».

«En un año no se pudo resolver el tema de los espías dando vueltas por Puerto Madero, se les escapa la tortuga. Hay que investigar a todos y a todo. Gendarmería hizo un peritaje delirante», señaló el perito informático. Inicialmente el hecho fue investigado como «muerte dudosa», aunque la fiscal Viviana Fein informó que el disparo había sido efectuado «a una distancia no mayor a un centímetro», lo cual la acercaba a la pista del suicidio.

Este lunes, se cumplen seis años desde la muerte del fiscal. El cuerpo sin vida fue hallado por su madre Sara Garfinkel, en la noche del 18 de enero de 2015 en el baño del departamento de Puerto Madero donde vivía el fiscal, unas horas después de que se produjera su fallecimiento. La muerte se produjo el día anterior a la presentación que tenía prevista ante el Congreso nacional para fundamentar su denuncia contra la expresidenta Cristina Kirchner, contra su canciller Héctor Timerman y otros funcionarios del kirchnerismo por haber promovido una trama de supuesto encubrimiento a los acusados iraníes de perpetrar el atentando a la sede de la AMIA en 1994.

El sábado 17 de enero, el día anterior a su muerte, Nisman recibió 40 llamadas telefónicas de las entonces diputadas nacionales del PRO Patricia Bullrich y Laura Alonso, que son lasque habían cursado la invitación al fiscal al Congreso para que profundizara el contenido de su denuncia. Esa misma tarde, según constató la investigación, Nisman recibió de manos de su colaborador informático, Diego Lagomarsino, con quien compartía una cuenta bancaria en Estados Unidos, la pistola con la que se efectuó el disparo mortal en la cabeza.

Fuente El Intransigente