Se trata de una escuela de Berazategui en la provincia de Buenos Aires donde a pesar de la ausencia de alumnos en las escuelas por efecto directo de la cuarentena producto de la pandemia del Covid-19, las hamacas del parque de la escuela San Pablo de El Pato siguen en movimiento y no es por el viento.

Varias personas que viven en la localidad de El Pato, certificaron que, durante dos días, una hamaca en particular que se encuentra en el colegio deshabitado, no dejó de moverse de forma similar como cuando una persona se hamaca, pero lo llamativo es que allí no había nadie.

Tres residentes del lugar, filmaron en diferentes horarios como días como una sola hamaca se movía de forma pareja sin que fuese usada por nadie y sin que existiera un viento fuerte que pudiese llegar a mover la hamaca. En el lugar de juego hay un total de siete hamacas, pero solo una de ellas se mueve, mientras las demás permanecen estáticas. En comunicación con diario Crónica, Cristian Turano, autor de uno de los videos virales, comentó que “la escuela es una de las estructuras más viejas del casco histórico. Puede llegar a tener alrededor de 70/80 años”.

Una imagen tomada por los alumnos durante el 2019 que circula en las redes

Por otra parte, el músico y productor de música aclaró que antiguamente el predio del colegio fue en primera instancia una iglesia, a lo que aclaró: “mantiene el cementerio donde se enterraron muchas de las personas referentes de la congregación”.

Existen tres videos que muestran exactamente lo mismo, pero en días y horarios diferentes. La oscilación de la hamaca durante los dos días fue similar y todos observaron un pequeño detalle que quizás en un principio podría dar algún tipo de explicación; la hamaca cuenta con un giro de cuerda por encima del caño.

A pesar que varios escépticos pensaron que se podría tratar de una fuerza realizada por la cadena que sostiene a la hamaca, Cristian decidió acercarse al colegio y filmar que allí seguí el juego con un movimiento constante.

El primer video realizado por una mujer residente de El Pato, fue visto por Federico Veyga, quien decidió acercarse al lugar para poder verificar si era real o no.

Fuente: Crónica 

Fuente Tiempo de San Juan