Escorpio

Sin lugar a dudas, Escorpio es el más peleador del zodiaco. Contrario a lo que todos piensan, a los de este signo no les gusta pelear, pero si en un enfrentamiento saben que tienen la razón no van a parar hasta el otro vea el tema igual que él.

Escorpio tiene su aguijón, y está listo para usarlo cuando sea necesario. Esto puede causar que se manifieste de una manera muy hiriente, sobre todo si está a la defensiva. Los de este signo sienten la necesidad de salir siempre bien parados. Ante la amenaza, atacan con todas las armas que tienen… Y son muchas.

Lo más recomendable es tratar bien a Escorpio y antes que nada no hacerlo enojar. Cuando mantienen una relación respetuosa y amena, los escorpianos pueden ser las personas más encantadoras; pero si lo atacás, vas a tener que atenerte a las consecuencias.

Cáncer

Aquellos quienes nacieron bajo el signo de Cáncer no son personas peleadoras por naturaleza. Sin embargo, sí son de sentimientos muy profundos y es por eso que pueden reaccionar con fuertes discusiones ante la intención de herirlos.

La causa de sus peleas podría resumirse en su instinto de defensa propia: cuando los atacan, se defienden con uñas y dientes. Para tener una relación sana con los de este signo, es recomendable cuidar muy bien las formas, porque el otro nunca sabe hasta qué punto puede dañarlos con una palabra o actitud.

Leo

Los de Leo son conocidos por su intensidad: un día te aman y al siguiente te odian. Con ellos todo es blanco o negro, y esa actitud es la que los distingue como grandes peleadores. Ante la menor disidencia, su indignación los va a llevar a gritarlo por cielo y tierra.

Si le contestás a un Leo enojado, enseguida se pondrá en tu contra y no hay arma que te salve o lo haga cambiar de opinión. Una vez de mal humor, te bloquean e ignoran por completo. Por eso es mejor nunca seguirle la discusión a un leo. Cuanto más lo hagas, peor parado vas a quedar. Ellos se autoperciben como poseedores de la verdad única y en eso son incansables.

Aries

Los de Aries se destacan por ser personas explosivas. Hace falta muy poco esfuerzo para causar su enojo, ya que cambian de humor muy rápido. Naturalmente, discuten con quien se cruce en su camino.

Las peleas no son siempre por causas banales, ya que suelen ser los eternos defensores de pobres e inocentes. Cuando creen en una causa justa, van al frente sin dudar un momento y discutirán con quien sea necesario para defender lo que ellos consideren que está bien.

El lado positivo, es que los arianos no guardan ningún gusto amargo después de pelearse ya que no son muy resentidos. Efervescentes, explotan una vez y luego no les cuesta perdonar, aunque sí va a ser un desafío que reconozcan si se equivocaron.

Fuente Tiempo de San Juan