Un hombre de 46 años regresaba de la costa con su familia (tres hijas y su esposa) en un auto que le prestó el dueño de la empresa para la que trabajaba. En un confuso choque y posterior intento de robo, el hombre murió asesinado de tres disparos en el interior del vehículo ante la mirada de su familia espantada.

“Te doy el auto, te doy todo, pero déjame sacar a las nenas”, alcanzó a pedirles Sergio Lust, de 46 años, a los asaltantes antes de que le dispararan dos veces en la localidad bonaerense de San Francisco Solano.

Lust tenía 46 años y volvía de pasar las vacaciones en la Costa Atlántica junto a su familia: su esposa, Anahí Jara, y sus tres hijas, de 2, 5 y 9 años. El hombre frenó el auto, un Volkswagen Vento, en el semáforo rojo de la esquina de avenida San Martín y Santa Ana, en Solano, partido de Almirante Brown.

Dos de sus hijas y su esposa iban en el asiento trasero, mientras que la niña de 9 lo acompañaba en la parte delantera.
Allí un ladrón simuló haber sido atropellado por el auto, mientras que al menos siete delincuentes llegaron en seguida y abordaron a la familia para robarles.

Lust alcanzó a preguntarle “por qué” querían llevarse a su familia si él no les había hecho nada.La reconstrucción del crimen fue hecha a la prensa por Anahí, la esposa de la víctima. Según el relato, el hombre que había finjido haber sido atropellado se levantó del piso y le disparó en el pecho.

La víctima, pese a la herida, arrancó el auto para escapar, pero en la huida los delincuentes volvieron a tirarle: la segunda bala dio en la cabeza de Lust, que quedó inconsciente, pero acelerando el vehículo.

Los dueños del Citroën auxiliaron a la familia mientras llegaron los bomberos, que rescataron a una de las niñas atrapada entre los restos del auto. Las tres hijas del matrimonio sufrieron heridas y politraumatismos. Sergio, murió dentro del vehículo.”Lo mataron por nada”, aseguró su esposa.

Fuente: Con información de Crónica 

Fuente Tiempo de San Juan