En muchas películas se ve a los jueces utilizando togas, una vestimenta ancestral que es de uso corriente en tribunales de numerosos países del mundo. Y muy pronto Mendoza se pondrá a tono, porque se invitará a los magistrados a llevar esa prenda. El miembro de la Suprema Corte de Justicia José Valerio conversó con MDZ sobre la novedad y explicó el significado que tiene la recuperación de un elemento que, a su criterio, “destaca los valores de la República”.

Valerio, que es Coordinador del Fuero Penal, enfatizó que la toga no será obligatoria, aunque sus promotores aspiran a que se consolide poco a poco. “Venimos trabajando en recuperar símbolos y el patrimonio de la provincia en lo que respecta al Poder Judicial -comentó el entrevistado-. En ese sentido, proponemos una prenda que ha sido siempre símbolo de autoridad y de igualdad ante la Ley”.

Una forma genérica de referirse a los jueces, de hecho, es llamarlos “togados”. Incluso las noticias en las que se muestran audiencias en foros internacionales muestran con frecuencia diversas versiones, con telas de colores y apliques. Pero, claro, no todas las togas son iguales. ¿Cómo es la toga republicana?

La resolución que acaba de entrar en vigor en Mendoza decalca que “si bien en la República Argentina nunca se exigió el uso de la toga (…), es universalmente reconocida como símbolo que identifica a los jueces, siendo la misma obligatoria en una gran cantidad de países (especialmente aquellos que realizan juicios por jurados), como en los tribunales internacionales”.

Valerio explicó a este diario que la toga republicana es “negra y sin ningún distintivo” ya que se trata de “un uniforme que enfatiza la igualdad”.

“Y esa igualdad -resaltó el integrante de la Suprema Corte- debe ser hacia afuera y hacia adentro”. Vale decir que permite ir más allá de los ornamentos para poner en primer plano la “circunspección” del juez hacia las partes y hacia sus colegas. “Es un intento de que no primen cuestiones ajenas a la administración de justicia”.

Además, la toga es liviana y fácil de lavar. En medio de la pandemia, eso es una ventaja. “Por otro lado, durante las audiencias por videollamada la toga permite que cada una de las partes individualice claramente a la autoridad de la sala”, añadió el juez. 

¿Y el color? Será negro. “Es el color de lo no manifiesto. Es decir que requiere de esa persona que descubra la Verdad”, describió Valerio, quien también consideró que la toga, como otros símbolos, “facilita y agiliza la comunicación de ideas y valores”. 

Si bien para algunos puede leerse como un giro conservador, Valerio respondió: “nadie es totalmente conservador o totalmente progresista. Pensemos: la democracia como concepto es antigua, y a la vez es una idea que nos proyecta al futuro. Esto es otro paso más de un trabajo que venimos haciendo en muchos otros ámbitos del Poder Judicial, y que abarca rescatar valores al tiempo que se incorporan mejoras, como los juicios por jurados y la mayor velocidad en la resolución de las causas”.

Fuente Tiempo de San Juan