El oficial Matías Martínez, detenido por matar a puñaladas a Úrsula Bahillo, que lo había denunciado al menos tres veces por violencia de género y amenazas, tenía una causa en su contra en los tribunales de Mercedes por abusar de una adolescente discapacitada. La Justicia ya había rechazado detenerlo cuando el fiscal Sebastián Villalba de la UFI N°2 de la jurisdicción pidió su arresto el 5 de enero pasado, días antes de que Úrsula lo denunciara otra vez por atormentarla.

La medida fue solicitada en el Juzgado de Garantías N°2 de Mercedes, con su magistrado de licencia en ese momento. El juez Marcelo Romero, subrogante, a cargo del Juzgado N°1, no hizo lugar al pedido: adujo que no habilitaría la feria, al no desear vulnerar el principio del juez natural, según confirmaron fuentes tribunalicias a Infobae.

Tras el fin de la feria, el fiscal Villalba insistió con el pedido de arresto el 4 de febrero, un día antes de que Úrsula volviera a denunciar a Martínez en Rojas. El Juzgado N°2, hasta hoy, no habría resuelto el planteo.

Así, en medio de la desidia judicial, Martínez llevó a Úrsula a un paraje rural a 20 minutos de su casa en el barrio La Loma en Rojas para apuñalarla en el cuello, en el tórax y en el dorso, al menos 15 veces según la autopsia.

El fiscal Villalba había reunido todas las pruebas necesarias para fundamentar su pedido de detención, coinciden fuentes cercanas al caso: la cámara Gesell a la víctima, realizada luego de varias demoras y una considerable dificultad para conseguir un turno con peritos, informes psicológicos, médicos y testimonios.

La denuncia, adelantada por Clarín, se radicó el 26 de junio: la menor recordó el ataque ocurrido meses antes en el auto de Martínez. Relató cómo el hombre debía trasladarla a un lugar y cómo aprovechó el momento de soledad para atacarla. La naturaleza de la discapacidad de la víctima, una adolescente, es mantenida en reserva. Lo que pudo saber este medio es que, de manera inequívoca, la víctima señaló a Martínez. La denuncia llegó luego de que su tía terminara la relación con el policía.

Fuente Tiempo de San Juan