El femicidio de Paola Mirian Rodríguez tenía solo un sospechoso y no había pruebas. En el lugar donde la encontraron apenas viva, un hotel de alojamiento llamado “F&M”, había, entre otras cosas, latas de cerveza y en una de ellas se detectó una huella dactilar. Allí la Unidad Criminalística Móvil (UCM) colectó la huella que fue procesada en la Sección APFIS (Sistema Automático de Identificación de Huellas Dactilares y Palmares) de la Policía Científica de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. La pericia permitió identificar y detener al presunto femicida: Hugo Orlando Ojeda.

El 7 de diciembre del 2020 a las 6.30 horas, efectivos de la Comisaría Vecinal 14 se hicieron presentes en un alojamiento transitorio en el barrio porteño de Palermo por un llamado al 911. Allí, en una de las habitaciones encontraron a Rodríguez muy malherida. La víctima presentaba heridas con arma blanca en distintas partes del cuerpo. Fue trasladada al Hospital Fernández donde falleció producto de las heridas y la pérdida de sangre.

En el lugar se hallaron manchas de sangre, un cuchillo de mango blanco y marrón, latas de cerveza y un teléfono celular.
En paralelo, el personal de la Brigada de la Comuna 14 comenzó con la investigación descubriendo que en octubre de 2020 Paola Rodríguez había denunciado por violencia de género a un hombre de 36 años, de nombre Rubén, quien fue puesto a disposición de la Justicia como principal sospechoso del hecho.

La Policía Científica analizó las evidencias recolectadas en el albergue y allí se encontraron tres rastros dactilares aptos para cotejo que fueron cargados en la base de datos para buscar su identidad.

Dos de esas huellas pertenecían a la propia víctima, pero la tercera, hallada en una de las latas de cerveza, era de Hugo Orlando Ojeda (33), con domicilio en el Bajo Flores y antecedentes en un legajo de Robos y Hurtos de la Policía Federal.
Con estos datos, se consultó el sistema de actuaciones de la Policía de la Ciudad y se descubrió que Ojeda aparecía como damnificado en una causa por lesiones en la Comuna 6 y estaba internado en el Hospital Piñero de Flores.

En el lugar se hallaron manchas de sangre, un cuchillo de mango blanco y marrón, latas de cerveza y un teléfono celular.

Hacia ese hospital se dirigieron los investigadores de la Comuna 14, donde ubicaron al sospechoso, quien al ser requisado tenía entre sus pertenencias un certificado de extravío a nombre de la mujer asesinada y ropas idénticas a las que vestía el asesino de Rodríguez en los videos de cámaras de seguridad recolectados en el expediente.

Con esos elementos, especialmente la evidencia científica de su huella en la escena del crimen, el juzgado interviniente, ordenó su inmediata detención por “homicidio agravado por violencia de género” (femicidio), delito que prevé la pena de prisión perpetua.

Además, con la detención e imputación a Ojeda, la Justicia desvinculó de la causa al primer sospechoso.

Fuente Tiempo de San Juan