Un joven que fue filmado el año pasado cuando robaba en dos bares de Barrio Sur fue condenado hoy a ocho años y medio de prisión efectiva. El caso conmocionó a los tucumanos debido a que los ataques quedaron grabados por las cámaras de seguridad de los locales.

Mediante un juicio abreviado, Rogelio Nahuel Barboza, de 18 años, recibió la pena y deberá cumplir con una serie de reglas de conducta, como someterse a un tratamiento para su recuperación de la adicción a las drogas y retomar sus estudios.

“Se trata de hechos consumados en los que el imputado desapoderó a las víctimas de sus pertenencias. El uso del arma de fuego esgrimida aumenta el poder ofensivo del agresor e intensifica el grado de intimidación que sufre la víctima y el temor que siente al momento de entregar sus pertenencias sin oponer resistencia”, sostuvo el fiscal Diego López Ávila, a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, que estuvo al frente de la instrucción de la causa.

JUICIO ABREVIADO. Barboza reconoció ser el autor de los dos robos. CAPTURA DE VIDEO

Durante las audiencias previas, el condenado, quien carece de condenas en su contra, tuvo que reconocer formalmente su responsabilidad penal en los hechos que se le atribuyen para arribar al acuerdo.

Los casos que lo condenaron

El primer robo ocurrió el 15 de octubre, cerca de las 10.40, en un bar de Lamadrid al 900, cuando Barboza se acercó a una de las mesas y le arrebató el celular a una persona, que en ese momento se identificó como policía. Entonces el ladrón extrajo un arma y efectuó un disparo, sin lograr impactar en el uniformado, para luego escapar.

El efectivo persiguió al asaltante, quien le disparó mientras escapaba hasta finalmente abordar una moto en la que lo esperaba una mujer, dándose ambos a la fuga con el teléfono sustraído.

El segundo caso fue registrado el 2 de diciembre, a las 19.30, en un bar de Lavalle y Jujuy. En esa oportunidad, Barboza llegó a bordo de una motocicleta y se estacionó en la vereda. Tras sacar un arma de fuego, apuntó contra los ocupantes de una mesa y se llevó los celulares.

FuenteLa Gaceta