Julio Cortázar es una de las figuras de la literatura argentina y latinoamericana más importantes. Trascendió las páginas de sus libros inspirando a realizadores cinematográficos tanto europeos como americanos. Acá tenés 10 películas tanto argentinas, como latinoamericanas y también europeas, que fueron inspiradas por el universo cortazariano. 

La cifra impar, Manuel Antín / 1962 / Argentina

Ópera prima del director argentino referente de la generación del 60, que dedicó tres de sus primeras cuatro películas a la obra de Cortázar. “La cifra impar” es una adaptación del cuento “Cartas de mamá”, incluido en “Las armas secretas”, publicado en 1959.

La historia transcurre entre la capital francesa y la argentina. En París, la pareja de Luis (Lautaro Murúa) y Laura (María Rosa Gallo) convive con el perturbador recuerdo de Nico, fallecido hermano de Luis y que tiempo atrás fuera pareja de Laura. Desde Buenos Aires llegan con frecuencia las cartas de la anciana madre de Luis (Milagros de la Vega), hasta que en una de ellas menciona a Nico y su deseo de viajar a París.

Circe, Manuel Antín / 1964 / Argentina.

En 1951 Julio Cortázar publicó “Bestiario”, libro de cuentos al cual pertenece “Circe”, relato que rescata a la hechicera homérica que por única vez se enamora de Odiseo.

Escritor y director dieron forma al guion a partir del intercambio de cartas y de cintas, previo encuentro en el Festival de Cannes. Parte importante de esta correspondencia fue publicada recientemente en el Tomo I de “Cartas de Cortázar” por Editorial Alfaguara.

El perseguidor, Osias Wilenski / 1965 / Argentina.

Para la misma época en que Antín realizaba sus películas, otro director argentino, Osias Wilenski, realizaba su ópera prima “El perseguidor”, versión del cuento inspirado en el saxofonista Charlie Parker y que forma parte de “Las armas secretas” (1959).

Narra el proceso autodestructivo de un músico de jazz llamado Johnny, entregado a las drogas, el alcohol y al destrozo de sus relaciones afectivas. El personaje principal fue interpretado por Sergio Renán.

Intimidad de los parques, Manuel Antín /1965/ Argentina-Perú.

Julio Cortázar no estaba muy convencido de realizar la que fue finalmente la última película de Antín en torno a su obra. Se trata de una adaptación en simultáneo de “El ídolo de las Cícladas” y “Continuidad de los parques”, cuentos que formaban parte de “Final de juego” (1956).

Fue rodada en Lima, Cuzco y las ruinas del Machu Pichu. Precisamente, uno de los aspectos que no agradaban a Cortázar era el escenario elegido, en vista de que sus cuentos hacían referencia a la Antigua Grecia. En palabras de Antín: “Contra la voluntad de Cortázar adapté el mármol a la piedra. Me pareció que Machu Pichu era la Grecia de Latinoamérica”.

Blow up, Michelangelo Antonioni / 1966 / Italia-Gran Bretaña.

La más conocida de las adaptaciones. El director italiano ya gozaba de una alta reputación en el panorama cinematográfico europeo y “Blow Up” fue su primera experiencia fuera de su país, rodada pocos años después de la publicación de “Rayuela”.

Se trata de una adaptación de “Las babas del diablo”, correspondiente al libro “Las armas secretas”. Es la historia la de un fotógrafo de modas (David Hemmings) que al ampliar unas fotos descubre las pistas de un asesinato y se obsesiona con el hecho, a tal punto de aislarse de su vida cotidiana en su afán de develar el misterio. Este hallazgo en blanco y negro se contrapone a un mundo colorido, las modas juveniles y una cultura pop de los sesenta, si se quiere superficial, pero real al fin.

Weekend, Jean-Luc Godard / 1967 / Francia.

No se trata propiamente de una adaptación sino de una cita, aunque bastante extensa y con cierto peso dentro de la historia.

Aunque no exista constancia de intercambio alguno entre Cortázar y Godard, se da por sentado que el cuento al que hace alusión el inicio de la película es “La autopista del Sur”, publicado un año antes, relato que tendrá una adaptación más literal algunos años después con “Il grande atasco”, de Luigi Comencini.

El gran embotellamiento, Luigi Comencini / 1979 / Italia.

Es la adaptación casi literal de “La autopista del sur”, el mismo que fuera abordado de manera parcial por Godard. En ninguno de los dos casos aparece Cortázar acreditado en los títulos de presentación.

Se trató de una película orientada claramente al público europeo en general, un tipo de producción muy frecuente en los 60 y 70 que intentaba contrarrestar el dominio del cine angloparlante. De allí que el reparto incluyera a figuras de varios países, empezando por los italianos Alberto Sordi, Marcello Mastroianni y Ugo Tognazzi, los españoles Fernando Rey, Angela Molina y José Sacristán y los franceses Gerard Depardieu y Annie Girardot.

Jogo subterrâneo, Roberto Gervitz /2005 / Brasil.

El cuento “Manuscrito encontrado en un bolsillo” forma parte del libro “Octaedro” (1974). En primera persona, cuenta la historia de un hombre que practica un juego que consiste en establecer una ruta dentro de la red del metro de París. Si durante el trayecto encuentra una mujer que coincide con este trazado, él se otorga el derecho de abordarla.

La cinta brasileña toma esta idea como punto de partida, y la aprovecha para redondear una buena ficción acerca de la soledad en las grandes ciudades. La red de subterráneos parisina es reemplazada por el menos glamoroso metro de San Pablo. Dato no menor, se trata de una ciudad realmente multitudinaria y, a diferencia del cuento de original, gran parte de la película se desarrollará sobre la superficie.

Mentiras piadosas, Diego Sabanés / 2008 / Argentina

Entre las adaptaciones más recientes, sobresale esta película realizada por el debutante Diego Sabanés con un magnífico elenco en el que figuran muchos nombres más conocidos por su labor teatral, como Marilú Marini, Claudio Tolcachir y Rubén Szuchmacher.

Se trata de una adaptación del cuento “La salud de los enfermos”, en la que también se reconocen varios elementos de otros textos de Cortázar pertenecientes al libro “Todos los fuegos el fuego” (1966).

Diario para un cuento, Jana Bokova / 2008 / Argentina-España.

En 1983 Julio Cortázar publicó su último libro, “Deshoras”, del que forma parte “Diario para un cuento”. Es un complejo relato en el que el autor recupera vivencias algo dispersas de los primeros años 50, época en la que siendo muy joven vivía en Buenos Aires, con el recuerdo de un amor postergado en un primer plano.

Quien haya leído este cuento difícilmente pueda imaginar una adaptación cinematográfica. Pero se hizo y muy bien.

 

Fuente Tiempo de San Juan