El coronavirus se ha convertido en el gran enemigo de toda la humanidad y se trabaja a contratiempo para distribuir por todo el mundo las vacunas que frenen su paso.

Argentina ya empezó a vacunar con la versión rusa Suptnik V y el próximo miércoles llegarán al país 580.000 dosis de la vacuna india Covishield.

La vacuna es elaborada por el laboratorio Serum Institute of India, en colaboración con la Universidad de Oxford y la farmacéutica anglosueca AstraZeneca, que transfirieron al instituto indio su tecnología. El producto ya fue aprobado en 12 países, además de su lugar de origen.

El lunes, el Gobierno nacional emitió un decreto en el que aprobó de emergencia esta transferencia de tecnología, luego de evaluar que esta “no impacta en la calidad, seguridad y eficacia” de la vacuna.

“No se han presentado eventos adversos graves ni se han identificado diferencias significativas en la eficacia observada en los diferentes grupos etarios que participaron de los ensayos clínicos”, reza el decreto 627 del Ministerio de Salud sobre la variante india de la vacuna.

La desarrollada directamente por Oxford y AstraZeneca ya había sido aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) a fin de año.

La llegada de más de medio millón de dosis el próximo miércoles es una gran noticia en el marco de una campaña de vacunación contra la Covid sin dudas accidentada, de forma figurada y literal.

Figurada por las idas y vueltas en las negociaciones con distintos laboratorios y países para obtener vacunas, que retrasan la masificación de la campaña. Literal por una tormenta de nieve que demoró el regreso del cuarto vuelo de Aerolíneas Argentinas con vacunas Sputnik V, entre otros incidentes en la irregular carrera vacunatoria nacional.

Con todo, el ministro de Salud Ginés González García se muestra confiado en el avance de las negociaciones. Hace diez días, habló de la compra de un total de 62 millones de dosis de vacunas. Lo planteó en una reunión virtual con los diputados de la Comisión de Salud, en la que evitó dar precisiones sobre los plazos de llegada. Sin embargo, arriesgó que “la inmunidad de rebaño llegaría después de julio”.

Más allá de los pronósticos del Gobierno, lo que sí suma real optimismo son los resultados preliminares difundidos el 3 de febrero sobre la vacuna de Oxford y AstraZeneca, que indicaron que la protección de la primera dosis llega al 76% y que esta dura por lo menos tres semanas. De confirmarse, este hallazgo permitiría demorar la aplicación de la segunda dosis y así concentrar los recursos en inocular a más gente con la primera.

El Serum Institute of India es el mayor fabricante de vacunas del mundo por número de dosis producidas y vendidas alrededor del planeta. Elabora más de 1.500 millones de dosis, que incluyen la vacuna contra la poliomielitis y las desarrolladas contra la difteria, el tétanos, la tos ferina, la Hib, la BCG, la hepatitis B y el sarampión, las paperas y la rubéola.

Aunque hace tres semanas sufrió un incendio en sus instalaciones, los representantes de la empresa aseguraron que la producción de Covishield pudo seguir tal como estaba planeada.

Mientras el país se prepara para recibir la vacuna india, este sábado arrancaron las pruebas clínicas de la elaborada directamente por Oxford y AstraZeneca en chicos de 6 a 17 años. Son los primeros ensayos del mundo en menores de esa franja de edad.

Fuente Tiempo de San Juan