Según información del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en el día de la vuelta clases la presencialidad fue del 89%.

El ciclo lectivo se retomó con chicos en los jardines maternales y de infantes, desde los 45 días hasta los 5 años, los primeros tres grados del nivel primario y educación especial, y 1º y 2º año de los colegios secundarios.

En conferencia de prensa, Larreta apuntó que “casi 400 mil chicos” asistieron a instituciones donde “se cumplieron rigurosamente los protocolos” aprobados.

Larreta remarcó que lo sucedido hoy es “un gran logro” para el alumnado, los padres, docentes y trabajadores de la enseñanza.

“Para todos los docentes el año pasado fue muy difícil porque todo el 2020 tuvieron que acompañar desde la virtualidad y lo sostuvieron. Pero nada se compara con que los chicos vuelvan a las aulas”, declaró, al tiempo que reconoció que “la escuela no es la misma, y se va a enseñar y aprender distinto.

Pocos testeos, muchos positivos

A un par de días del regreso a clases, en CABA se había testeado sólo a 10.189 integrantes del sistema educativo.

El sistema público cuenta con 57.000 agentes, que sumados a los que trabajan en instituciones de Gestión Privada llegan a los 110.000.

El gobierno de la Ciudad no exige el testeo a los docentes o personal de educación dentro de los protocolos, pero lo sugiere.

“Los docentes tienen todos los dispositivos montados para poder realizarse el testeo en forma permanente para la tranquilidad de los docentes y los padres”, señaló el ministro de Salud porteño.

Si se hace la proyección en base a los positivos que resultaron de las pruebas sobre una cantidad de testeos de casi 11.000, habría más de 650 docentes que podrían asistir, asintomáticos, a las aulas con Covid 19.

La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, declaró que “en ningún caso va a haber suspensión de clases o cierre de escuelas” por casos de Covid entre docentes. Lo que se hará, afirmó, es “aislarlos por el tiempo que corresponda y reemplazarlos”.

Eso generó preocupación en padres que afirman que no enviarán a sus hijos a los colegios hasta que no estén seguros que no compartirán espacios con infectados.

Fuente Tiempo de San Juan