La idea de tener el control sobre nuestro destino o, por lo menos, cierto control sobre él es algo que nos proporciona la seguridad suficiente para tomar nuestras propias decisiones dejando lo menos posible al azar. Sin embargo, cuando nuestras tres últimas parejas fallidas han nacido bajo el signo de Piscis, por ejemplo, y no ha habido manera de que la cosa llegara a buen término, es habitual que dejemos de creer en las casualidades y empecemos a tener cierta curiosidad sobre qué tienen que decir los astros sobre todo esto.

Eso sí, si elegimos seguir los designios de las estrellas, aunque solo sea un poquito, debemos hacerlo correctamente. Las descripciones generales y más típicas de los 12 signos hacen un flaco favor a la astrología y solo representan una muestra superficial de esta disciplina tan complicada. Sin embargo, la fecha, hora y lugar de nacimiento, es decir, sus coordenadas exactas en el universo, pueden aportar mucha más información sobre este tema de la que podríamos imaginar en un primer momento.

Como decimos, toda esta información estaría determinada en nuestra carta natal y no en la versión filtrada que encontramos en el horóscopo, que se limita a la lectura e interpretación de cada signo solar. La carta natal es un diagrama que utilizan los astrólogos que representa, desde una perspectiva geocéntrica, la posición de los planetas en un determinado lugar y tiempo, teniendo en cuenta la fecha de nacimiento de cada persona, y con la finalidad de realizar interpretaciones psicológicas o, incluso, realizar predicciones sobre el futuro. Los signos solares serían, por tanto, solo un elemento de este mapa complejo que también incluye a los signos lunares, a los signos ascendentes y a los nodos lunares, entre una gran cantidad de detalles y factores determinantes.

En cuanto a relaciones románticas y a compatibilidad entre personas, por tanto, habría bastantes elementos en juego susceptibles de estudio. Estos son los más importantes para realizar una primera aproximación:

Los elementos y sus respectivos signos: 

Fuego (Aries, Leo, Sagitario), Tierra (Capricornio, Tauro, Virgo), Aire (Géminis, Acuario, Libra), Agua (Piscis, Cáncer y Escorpio). Con respecto a una relación, existe una compatibilidad general entre las personas que comparten el mismo elemento y elementos complementarios, es decir, agua, tierra; agua, agua; fuego, aire; fuego, fuego;… Sin embargo, para realizar una lectura más certera también se deben considerar la influencia de los signos lunares y los signos ascendentes.

Los signos solares

Están determinados por la fecha de nacimiento y se corresponden con los signos que se encuentran en el horóscopo. Si eres Leo significa que el sol estaba atravesando esta constelación en el momento de tu nacimiento. En cuanto a las relaciones sentimentales, la compatibilidad entre los signos solares de dos personas es un indicador de su afinidad básica. En general, los signos que son del mismo elemento – fuego, tierra, aire, agua – son más compatibles. Sin embargo, tampoco hay que perder de vista que, en muchas ocasiones, lo que conduce a la atracción es aquello que es diferente a nosotros mismos, por lo que, en lo que se refiere a las citas, a veces esta tensión es lo que contribuye a generar un mayor nivel de pasión y emoción.

Los signos lunares

Están determinados por la posición de la luna en el momento exacto del nacimiento (fecha, lugar, hora). Este signo gobierna las necesidades instintivas y emocionales. En lo que se refiere a las relaciones, la compatibilidad de los signos lunares debe ser entendida como una ventaja. Cuando dos signos se encuentran en la misma fase lunar existiría, por tanto, una mayor probabilidad de que ambos satisfagan las necesidades del otro de manera más acertada, ya que se entienden a la perfección, que otros con menor compatibilidad en este aspecto. Por tanto, si se busca una relación a largo plazo, los signos lunares serían un aspecto determinante. Es decir, cuanto más compatibles, mayor probabilidad de éxito.

Los signos ascendentes 

Están determinados por el signo zodiacal que ascendía en el horizonte en el momento del nacimiento. Este signo se puede entender como la primera impresión general que emite una persona o, lo que es lo mismo, lo primero que percibe la gente cuando la conoce. En cuanto a las relaciones, los signos ascendentes de dos personas dictan la atracción inicial, por lo que esta es un área donde la compatibilidad entre dos elementos no es absolutamente necesaria. Lo típico: “Cuando le conocí me cayó fatal, pero luego…”.

Los nodos lunares

Son las coordenadas exactas de la posición de la luna y del sol en el momento del nacimiento. En lo que respecta a una relación de éxito, los nodos deben estar en conjunción. Es decir, según la astrología, si los nodos de ambos se superponen, existen muchas posibilidades de que los caminos de esas dos personas se crucen en algún momento de su vida. En otras palabras, estaría escrito en las estrellas.

Fuente Tiempo de San Juan