El primer ministro armenio Nikol Pashinyan denunció este jueves un intento de golpe de estado militar y destituyó al jefe del estado mayor del ejército, luego de que las fuerzas armadas reclamasen  la renuncia de su gobierno.

“Considero que la declaración del estado mayor es un intento de golpe de Estado militar. Invito a todos nuestros partidarios a reunirse en la plaza de la República” en Ereván, escribió Pashinyan en su página de Facebook.

En un mensaje en directo en esa red social, Pashinyan anunció luego la destitución del general Onik Gasparian, al frente del estado mayor.

La víspera, Pashinyan echó a un adjunto de Gasparian, lo que llevó al Estado Mayor del Ejército armenio a publicar un comunicado firmado por su cúpula y cerca de 30 comandantes en el que resaltó que “el primer ministro y el Gobierno no son ya capaces de adoptar decisiones razonables”, según ha informado la agencia armenia de noticias Armenpress.

“Desde hace mucho tiempo, las Fuerzas Armadas armenias han tolerado con paciencia los ‘ataques’ por parte del Gobierno destinados a difamar a las Fuerzas Armadas, pero todo tiene sus límites”, ha señalado, antes de acusar al Ejecutivo de “no ser efectivo” y de cometer “graves errores en política exterior” que han acercado al país a su destrucción.

El Estado Mayor hizo así una referencia velada a la reciente guerra con Azerbaiyán en torno a la región de Nagorno Karabaj, que estalló en septiembre de 2020. “El Ejército siempre ha estado con el pueblo, igual que el pueblo está con el Ejército”, remarcó en su comunicado.

Por su parte Pashinyan, cuya renuncia es exigida también por la oposición armenia desde hace más de tres meses, afirma que los militares “tienen que responder” a las preguntas de la sociedad para que se sepa “la verdad sobre la guerra” en el Karabaj, que acabó con más de 4.000 muertos en el lado armenio.”Pero hay generales a los que no les gusta que la gente pueda hacerles preguntas”, opinó.

Los combates en el Karabaj, territorio en disputa entre armenios y azerbaiyanos desde 1988, estallaron el 27 de septiembre pasado y se cobraron en 44 días la vida de más 5.500 militares de ambos bandos y de unos 150 civiles, según fuentes oficiales.

Armenia controlaba el territorio desde su victoria en la anterior guerra (1992-1994), tras lo que entró en vigor un frágil alto el fuego roto en numerosas ocasiones, aunque, con la excepción de la guerra de los cuatro días de 2016, nunca a gran escala.

En virtud del acuerdo patrocinado por Moscú que puso fin a la guerra el 10 de noviembre, Azerbaiyán controlará más de dos tercios de territorio del Karabaj, república que proclamó su independencia tras celebrar tres referendos (1991, 2006 y 2017), aunque ésta nunca fue reconocida por la comunidad internacional.

Fuente Infobae