Las mujeres hemos avanzado mucho en la paridad, pero todavía hoy podemos observar que hay signos que pueden resultar mas complejos de expresar en su totalidad para el género femenino. El zodíaco nos propone un conocimiento profundo, en el cual intervienen arquetipos y símbolos. 

La astrología se articula en un ritmo de cuatro elementos activados por tres modalidades según la época del año en que hemos nacido. Este ritmo de 3X4 nos lleva a los doce tonos zodiacales, que sugieren diferentes formas de encarnar en el mundo. Nos reconocemos en estas combinaciones, no sólo según el signo que somos, sino también por nuestros ascendentes y lunas.

¿Cómo sos según tu elemento?

Las mujeres de fuego: Aries, Leo y Sagitario

Pertenecen a un elemento masculino, explícito en sus deseos y activo en su accionar. La vida las expondrá continuamente a desafíos de exposición personal, de riesgo y de acción autónoma donde poner a prueba su fogosa vitalidad. Han nacido para iluminar y hacer las cosas a su manera, para marcar un estilo y dejar su sello particular. El fuego es extrovertido: se muestra, se expresa y acciona. No espera que las cosas les sucedan, sale a buscarlas. Si desea algo se pone en movimiento para conseguir lo que anhela.

Las chicas de fuego se expresan -tal como su elemento- con modos llamativos, luminosos y chispeantes. Serán claras, magnéticas, ruidosas y excitantes. Perciben el mundo desde el deseo y la pasión. Las de fuego viven la vida desde un estilo subjetivo y auto referencial, acciona n principalmente cuando algo las entusiasma o motiva. Se expresa sin tapujos y muestra su deseo de modos evidentes. Llama la atención, es ruidoso y ardiente.

Su cualidad luminosa las vuelve inocentes –in-noce- o sin noche, sin oscuridad. Expresan sus intenciones y sentimientos sin disimulo desde una ingenuidad de niña que también las beneficia con una inocente confianza – casi pueril- en la vida. Todo es un juego y el objetivo no es ganar, sino disfrutar de cada acción y del estilo con que se juega. Le será primordial diferenciar lo espontáneo de lo reactivo. Discriminar si su acción responde a una ciega excitación –ex cita, la cita es desde lo externo- o a su genuina vitalidad –surge del propio deseo-.

Son mujeres radiantes y combustas, sus llamaradas son atractivas y chispeantes, pero tambien cambiantes e inesperadas. En su continua y demandante actividad se vuelven inconstantes y llenas de sorpresas -pues puede apagarse o incendiar -. Pueden volverse muy demandantes pidiendo continuo de alimento para seguir encendidas y que les presten atención. Les resultara imprescindible “encenderse pero no incendiarse”.

El fuego es un elemento masculino, deseante e independiente que suele aceptarse mejor – aun hoy- en varones pues de ellos se espera y se valora que sean autónomos y líderes; que se muestren decididos, soberanos y viriles . Ser jefe de proyectos, tomar la iniciativa en una cita amorosa o decidir inversiones sin consultar son acciones vistas como cualidades en varones y temerarias o inusuales en mujeres- que serán clasificadas de “bravas”-. Explicitar deseos sexuales parece resultar jocoso si viene de un varón y quizás aun hoy amoral de una mujer.

Si una mujer de fuego – o con ascendente en Fuego– no desarrolla sus cualidades de independencia, expresividad y valentía, es probable que proyecte en sus vínculos más cercanos las cualidades de coraje y expresividad. Vivirá rodeada de personas decididas, autónomas e independientes y si no se hace cargo de su propia creatividad, es probable que padezca relaciones egoístas y combativas.

Las mujeres de Aries: Nacen en el periodo entre el 21 de marzo al 21 de abril cuando comienza una estación y también el año zodiacal. Son de fuego y de modalidad iniciadora pues Aries inaugura los doce compases astrológicos. Nacer en tiempos de Aries proporcionará mujeres activas e inquietas, buscadoras de nuevos desafíos que alteren lo establecido previamente. Serán las valientes iniciadoras y las impacientes guerreras de la vida.

Las mujeres de Leo: Nacen en el periodo entre el 22 de julio y el 22 agosto, cuando una clima se fija en la Tierra, transcurre un tiempo de asentamiento de una estación climática. Nacer en período de Leo proporcionará mujeres que serán tenaces en sus deseos, orgullosas de su pasión, obstinadas en su identidad y centradas en su propia vitalidad que irradia su llamativa personalidad de modos extremadamente creativos. Serán centradas y seguras de sí mismas, nacen las reinas y mandonas soberanas.

Las mujeres de Sagitario: Nacen en el periodo entre el 21 de noviembre y el 21 de diciembre cuando la Tierra se prepara para dar lugar a una nueva estación meteorológica, las variabilidades climáticas comienzan a anunciar el nuevo periodo que se avecina. Nacer en período de Sagitario proporcionará mujeres versátiles e inquietas. Ante las nuevas temperaturas que se avecinan, cuando todo en el planeta sugiere la necesidad de adaptarse a la próxima estación. Serán buscadoras de nuevos deseos, ingeniosas y cuestionadoras , nacen las exploradoras o las aventureras.

Las mujeres de tierra: Tauro, Virgo y Capricornio

Las mujeres de tierra tendrán las mismas cualidades que la tierra concreta y palpable: serán firmes, quietas, seguras, sólidas, estables, receptivas, nutrientes y sostenedoras. Perciben al mundo desde la realidad objetiva y les importa su capacidad para dar “respuesta hábil” a esa realidad, son responsables y anhelan responder a las necesidades de su entorno. Encarnan en la vida con un estilo objetivo y receptivo y se sienten motivados cada vez que hace falta construir o sustentar.

La tierra es femenina -o receptiva- y objetiva -o realista-. Han nacido para sostener, para aportar estabilidad y fortaleza. Le sientan bien los desafíos de responsabilidad, gozan con su accionar solvente, ser responsables les da completud -incluso si esto implica postergar sus deseos personales-. Más allá de su estilo apesadumbrado -por percibir que se les imponen excesivas cargas-, en lo profundo saben que encuentran placer al resolver los problemas.

Son receptivas, aceptan que lo externo se imponga por sobre sus deseos y tienden a inhibir su accionar por “motus propio”. Sin comprender del todo porque lo hace tiende a comprometerse en exceso con su entorno y a resolver conflictos ajenos. Le resulta más fácil solucionar apremios de otros antes que los propios.

Estas mujeres pertenece al elemento más sólido y estable, pues nos apoyamos y construimos nuestros bienes sobre la tierra. También es el elemento constitutivo de nuestro cuerpo: humano deriva de “humus”. Somos tierra, somos organismo y materia, hacemos identidad en nuestro físico. También nos describimos según nuestras características y atributos corporales. Los bienes que poseemos – casa, auto, trabajo – nos dan identidad, seguridad y solidez social. Para las mujeres de Tierra es importante lo que se posee, viven a los objetos materiales como símbolos de seguridad y les dan sensación de permanencia y de calma.

Las mujeres de Tierra son receptivas y sensoriales: están abiertas para percibir en plenitud a través de sus cinco sentidos. Tienen gran capacidad para observar, sentir, oler, escuchar y tocar y necesitan más tiempo que el resto de los elementos para sacar conclusiones. Antes de resolver deben digerir la inmensidad de sus percepciones. Para sacar conclusiones necesitan discriminar y ordenar todo lo que han sentido para luego finalmente poder decidir.

Pueden ser juzgadas como lentas o excesivamente tranquilas por los demás. Son grandes observadoras de los detalles que el resto del zodiaco no logra apreciar, distinguen infinidad de aromas, gustos, texturas y sonidos. Observan y saben discernir cual sería la mejor distribución de espacios y colores. Tienen capacidad estético y gusto por lo bello. Son buenos ordenando y categorizando roles y distribuyendo tareas. Su alta sensibilidad se exacerba aún más en contacto con la naturaleza, serán protectoras de plantas y animales. Naturalmente estables, responsables y previsibles son comprometidas y criteriosas en sus decisiones. Pragmáticas y afectas al pensamiento empírico, les interesan las tareas objetivas, las estadísticas, el territorio de las ciencias y de las metodologías sistémicas como las matemáticas.

Las mujeres de Tierra deberán aprender a diferenciar entre capacidad para sostener y excesiva rigidez; a distinguir entre solidez para ejecutar e intransigencia para escuchar otras opiniones.

Si una mujer de tierra (o con ascendente en tierra) no acepta su destino de convertirse en su propia administradora – económica y emocional- padece vínculos autoritarios o situaciones de rigidez y tiranías.

Las mujeres de Tauro: Nacen en el periodo entre el 21 de abril y el 21 de mayo, cuando el clima meteorológico se estabiliza en la Tierra. En el período de Tauro encarnan mujeres comprometidas y tenaces con sus logros y que insistirán en obtener estabilidad en sus vidas afianzándose en logros concretos. Tauro fija la tierra, son perseverantes, sostenedoras y comprometidas tanto como tenaz y porfiado en sus accionar. Responderán al estereotipo de la generadora, la productor o la terrateniente.

Las mujeres de Virgo: Nacen en el periodo entre el 23 de agosto y el 22 de septiembre en tiempos previos al inicio de una nueva estación, nacen en un período de mutabilidad de climas donde las temperaturas se vuelven variables. En el período de Virgo encarnan mujeres que inquietan a la Tierra con una personalidad cuestionadora de la realidad que intenta siempre modificar o mejorar los escenarios. Son inquietas e instigadoras en su anhelo de lograr una vida más fértil y productiva. Responderán al estereotipo de la meticulosa o la crítica de la realidad cotidiana.

Las mujeres de Capricornio: Nacen en el periodo entre el 22 de diciembre y el 20 de enero. Capricornio inicia, comienza una nueva estación coincidente con el solsticio o “Sol quieto”, donde cada 21 de diciembre el Sol – en su trayecto por la eclíptica- genera una ilusión óptica de “estar quieto” durante tres días, trascurrido estos días –aparentemente- se aleja del hemisferio Sur y vuelve a los días vayan más cortos. En el hemisferio Norte -por el contrario- el sol aparenta acercarse y vuelve cada vez más luminosas a las jornadas. En el período de Capricornio encarnan mujeres iniciadoras de lo concreto, de personalidad accionadora y resolutiva. Responderán al estereotipo de la jefa o de la autoridad.

Las mujeres de aire: Géminis, Libra y Acuario

Las mujeres de aire tienen las mismas cualidades que el aire que nos rodea, aman estar por todos lados, son sociables, inquietas, inasibles, livianas e invisibles. Perciben el mundo desde el pensamiento lógico y dan importancia a las opiniones ajenas y a las relaciones. El aire suele mirar desde un estilo objetivo y vinculante y tienden a accionar cuando algo las estimula intelectualmente o las lleva a relacionarse.

Pertenecen a un elemento masculino -explícito- y objetivo y hacen identidad en el pensamiento racional y el intelecto, con gran capacidad para entender y discriminar. Es el elemento más humano y por tanto el más alejado de la naturaleza instintiva e impulsiva. Ninguno de los tres signos de aire está representado por animales: Géminis – los gemelos-, Libra –la balanza- y Acuario -las ondas vibratorias-.

Las mujeres de aire se identifican naturalmente con el cielo, necesitan estar en lo alto. Desapegadas, observan desde lejos el sufrimiento trivial y las complicaciones innecesarias del resto de los mortales, evalúan de forma impersonal las situaciones mundanas y aportan ideas amplificadoras, comentarios objetivos y opiniones equilibradas. Poseen un fuerte sentido de justicia e imparcialidad. Valoran la cultura y los ámbitos intelectuales. Aprecian los buenos modales y la buena educación. Su insistencia en la lógica y en encontrar coherencia puede volverlas frías y distantes, pareciendo sentenciantes antes que conciliadoras con sus desencarnadas y objetivas opiniones.

Saben comunicar lo que otros no se atreven, su mente rápida y ocurrente agiliza y re crea vínculos y situaciones. Son astutas para moverse socialmente. Su estilo ameno y pacificador las vuelve excelente anfitrionas y grandes negociadoras. Aunque son netamente sociables también necesitan alternar con momentos de desconexión y aislamiento donde abstraerse y re organizar su mente. La mujeres de Aire son inasibles pues les aterra dejarse atrapar y en minutos mutan de la extrema sociabilidad al ostracismo. Puede pasar de la verborragia al silencio y la desconexión.

Buscan la armonía en cada experiencia y pretenden llegar siempre a acuerdos en la creencia de que todo se puede solucionar objetivamente. Tienden a evitar compromisos excesivamente demandantes y a resistirse asumir obligaciones a largo plazo. Aunque los exabruptos emocionales, la falta de coherencia y de buenos tratos las incomodan de sobre manera, las mujeres de aire tienden a atraer relaciones dependientes y conflictivas que resultan inexplicables para su objetiva actitud. Aunque pretenden una vida lógica y racional, son propensas a desbordes de susceptibilidad -como si los sentimientos se desquitaran y lo dominaran fuera de toda sensatez-. Sus intermitentes exabruptos pueden asustarla y llevarla a reforzar su identidad racional y controladora. Deberán aprender a diferenciar entre su maravillosa agilidad para vincularse y su excesiva desconexión emocional.

La mujer de aire -al igual que la de fuego- tendrá que animarse a salir de los “modelos femeninos tradicionales” e intentar no convertirse en la eterna combativa -su natural libertad de pensamiento viene re cargada por años de represión-.

El aire es libertad y exploración y a la mujer de este elemento – de naturaleza siempre abierta a nuevas experiencias- le cuesta comprometerse amorosamente. Aún hoy se cree que la mujer anhela echar raíces, armar familia y maternizar – y si bien puede tener estos planes para su vida- debe hacerlo de maneras libres y creativas, más allá de las creencias establecidas o mandatos. Armar pareja y familia bajo el lema: “amar es dar libertad”. Su esencia no es la fijeza ni el compromiso estable. Sin embargo tiende a enfriarse en su esfuerzo por parecer predecible, segura y fiable. En sus trabajos también será más auténtica y creativa si puede moverse con libertad, tener autonomía y vincularse.

Si una mujer de aire –o con ascendente en Aire- no logra confiar en su naturaleza libre y experimentadora es posible que padezca por destino relaciones excesivamente frías y desapegadas o situaciones de vida que traen cortes inesperados o abandonos desmedidos.

Las mujeres de Géminis: Géminis abarca el periodo entre el 22 de mayo y el 21 de junio, cuando el clima se prepara para finalizar una estación. Nacer en tiempo de Géminis es nacer en la temporada previa a una nueva estación, un período de mutabilidad de climas donde encarnaran mujeres versátiles, en movimiento continuo, incorpóreas, inquietas buscadoras y extremadamente discontinuas. Necesitan relacionar todo pues su función principal es tender puentes para que nadie quede aislado. Su naturaleza es ágil, liviana y vinculante. La mujer de Géminis responde al estereotipo de la inquieta buscadora o la eterna vinculante.

Las mujeres de Libra: Libra abarca el periodo entre el 22 de septiembre y el 22 de octubre. Cada 21 de septiembre -y 21 de marzo- son tiempos de “Equinoccio” – equidad día y noche en ambos hemisferios- y se inician nuevas estaciones porque el Sol – en su trayecto por la eclíptica- pasa de norte a sur por el Ecuador para comenzar con una nueva distribución de luz solar en ambos hemisferios. Nacer en período de Libra simboliza encarnar para compensar y re direccionar acciones y deseos. En el tiempo de Libra encarnan mujeres niveladoras y buscadoras de un otro para sentirse completas. La mujer de Libra responde al estereotipo de la compañera o la seductora.

Las mujeres de Acuario: Acuario abarca el periodo entre el 21 de enero y el 19 de febrero, que coincide con un tiempo de estabilidad de estación cuando un clima se instala en la Tierra. Nacen mujeres “apegados a las ideas” y “que se fijan en su mente”. La mujer acuariana acumula energía mental pues magnetiza pensamientos e ideas que están en el aire pero que aún no han encarnado. Nacer en período de Acuario es estar destinada a fijar y apegarse a futuristas y revolucionarias corrientes mentales. Posee una mente como un radar que atrae las ideas del inconsciente para intuir lo que aún no se ha comprendido. Su pensamiento es potente y extremadamente diferente al de su entorno. Percibe el futuro y suele ser la rara o la incomprendida por sus contemporáneos. Responde al estereotipo de la genia o la loca.

Las mujeres de agua: Cáncer, Escorpio y Piscis

Las mujeres de agua pertenecen a un elemento permeable, voluble y filtrable. Perciben el mundo desde la sensibilidad, la resonancia y la empatía. Aprecian los hechos desde un estilo subjetivo y receptivo, su accionar se basa en lo que intuye y en lo que sienten.

El agua cambia de estado-sólido, líquido y gaseoso y su personalidad será cambiante, inconstante y voluble. También sabe tomar la forma de aquello que la contiene – será charco, vaso o botella- volviendo a las personalidades acuáticas adaptables, empáticas, solidarias, influenciables y receptivas a las necesidades del entorno. A las mujeres de agua les interesa sus raíces, resuenan con sus tradiciones y aman reproducir las costumbres familiares. Son memoriosas y nostálgicas, les gusta investigar y conocer la historia familiar, de las naciones y de la humanidad.

El agua es el alimento fundamental, su personalidad nutricia y afectuosa rápidamente genera cercanía y comodidad. Es pura y cristalina, ayuda a refrescar memorias olvidadas y a drenar oscuridades. El agua limpia, quita la suciedad y clarifica, es símbolo de purificación en el bautismo cristiano y en cantidad de otros rituales sagrados. Su cualidad es curativa y catártica.

Son las grandes transmutadoras del zodiaco: toman el color y el sabor de los otros y tambien saben como sanar o modificar a los demás elementos. Las personalidades de Agua son permeables a las necesidades ajenas, solidarias, amorosas y suavizan rigideces. El agua, aunque blanda y adaptable, también diluye y apacigua al resto de los elementos. Aunque de apariencia maleable, se escapa al intentar tomarla, se cuela por todos lados y es difícil descubrir su curso cuando genera filtraciones. Es la potencia de lo blando que logra erosionar hasta a las rocas. Las personalidades de Agua de apariencia afable y comprensiva son potentes condicionadoras e influyen agudamente en sentimientos y opiniones ajenas.

El agua es un elemento naturalmente asociado a la mujer. El cuerpo femenino es acuático, receptivo y nutricio: en el líquido amniótico de nuestra madre comienza la vida y nos nutrimos mamando de ella. El cuerpo femenino es hídrico, cíclico y cambiante.

Las mujeres de Agua – o con ascendente en Agua – deben ahondar y explorar a fondos la profundidad de sus emociones , incursionar en actividades artísticas, musicales o de autoconocimiento para ayudarse a reconocer y a valorar su íntima sensibilidad y a sentirse mejor con ellas mismas e incluso generar vínculos más sanos y menos dependientes.

Las mujeres de Cáncer: Cáncer abarca el periodo entre el 22 de junio y el 22 de julio. Es el tiempo del solsticio – o “Sol quieto” – del 21 al 24 de junio el Sol aparenta estar quieto para el 24 de junio reiniciar su movimiento hacia el hemisferio Sur dando comienzo a una nueva estación. Encarnan para ser promotoras de amoroso contacto y de extrema empatía protectora. Este signo pone énfasis en la necesidad de pertenencia familiar, de valorar los afectos y tiende a buscar seguridad en la pertenencia. Responden al estereotipo de la cuidadora de la calidez hogareña o de la gran madre nutricia y protectora.

Las mujeres de Escorpio: Escorpio abarca el periodo entre el 22 de octubre y el 22 de noviembre, nacer en la temporada de Escorpio es estar destinada a concentrar emociones y a poseer una potente, contundente y comprometida sensibilidad. Su fijeza se concentra en percibir la compleja oscuridad de las emociones, capta los temores de los humanos encarnados en la materia. Las escorpiones tienen la capacidad de llegar a las últimas consecuencias en las mas intrincadas contradicciones humanas sin asustarse. Escorpio responde al estereotipo de la intensa sanadora o terapeuta.

Las mujeres de Piscis: Piscis abarca el periodo entre el 19 de febrero y el 20 de marzo, es un signo de agua y de modalidad mutable. Nacer en tiempos de Piscis es estar destinada a percibir nuestros complejos vaivenes emocionales y nuestras cambiantes emociones humanas. Por pertenecer al último signo del zodiaco las mujeres piscinas incluyen a todos como un océano de sensibilidad que resuena con la totalidad. Su identidad conecta con “el todo”, con el inconsciente colectivo, con el ánima mundi (el alma del mundo) subyacente en toda la naturaleza que anima la naturaleza de todas las cosas como la misma alma del ser humano. La mujer de Piscis percibe a todos los signos y responde al estereotipo de la chamana o de la artista sensible.

Fuente Tiempo de San Juan