El 13 de febrero del presente año, Noelia Avalle, una reconocida influencer que cuenta con más de 2y mil seguidores en Instagram subió una inocente foto de su gata. En la placa identificatoria de la mascota, figuraba el número de celular de Noelia y un hombre desconocido comenzó a escribirle de forma violenta y amenazándola. “Me amenazó de muerte, secuestro y violación”, dijo la influencer en un video que subió en su Instagram.

Cuando recibía un mensaje del hombre, bloqueaba su número, pero volvía a aparecer desde otra cuenta de Instagram o número de teléfono. “Soy tu seguidor…te vendieron tengo todos tus datos…te sigo los pasos “, “Hoy cuando salgas te voy a estar esperando”, “Te la voy a morder toda loquita linda y te voy a raptar”, son algunos de los mensajes que el acosador le escribía. Incluso llegó a enviarle una foto de una jeringa y unas pastillas diciéndole que “Este es el cóctel que tengo preparado para vos, vas a ser mi esclava sexual”.

La gota que rebalsó el vaso fue cuando el acosador envió una foto de un arma, con la que según decía iba a matarla. Noelia presentó en ese momento la denuncia formal en la Comisaría 3° de Quilmes, lo que derivó en una causa por amenazas agravadas a cargo de la fiscal Eugenia Aparicio, una orden de restricción de acercamiento a la víctima y un botón antipánico.

A pesar de todo, Noelia sigue angustiada y con miedo. Toma tranquilizantes pero casi no duerme. “Además de amenazarme de muerte violó absolutamente mi privacidad”, remarcó la influencer en su video, en el que también explica que pensó en cerrar su cuenta para estar menos expuesta y también por qué, finalmente, no lo hizo. “No es un problema que se solucione cerrando una cuenta de Instagram, es un problema social”, reflexionó.

“Es un momento de muchísimas sensaciones encontradas. Dejo todo en manos de la JUSTICIA, esperando que se haga lo que corresponde. Realmente, soy una persona común, que de la nada le toco vivir esta situación. Gratuitamente. De acá en adelante a tratar de vivir mi vida y seguir como pueda”, concluyó.

 

Fuente Tiempo de San Juan