Manuel Zerrizuela tiene 45 años y es técnico de fútbol desde 2008. Como muchos, sintió los efectos de la pandemia de covid-19, que le puso una larga pausa en 2020 a la actividad. Pero el presente se muestra esperanzador con la reactivación del fútbol amateur e infantil.

La pelota rueda como los sueños de los pibes

Como hombre del fútbol, Manuel Zerrizuela sabe lo importante que puede resultar para los pequeños este deporte que ha salvado a muchos de la delincuencia, las adicciones o simplemente la vagancia. Idéntico sentimiento tiene la gestión del intendente taficeño, Javier Noguera.

El DT trabaja en la Dirección de Deportes de Tafí Viejo, que está a cargo de Hugo Ruiz, en donde se desempeña en la zona de Los Pocitos. Allí no sólo se dedican a difundir el fútbol sino también otras disciplinas como el hockey, en donde tienen convenio con el Club Corsarios.

“Trabajar con los chicos no es fácil, uno hace docencia y deja su tiempo personal para volcarles a los chicos enseñanzas y conceptos. No les puedo dejar algo pasajero en sus cabezas, sino que vivan el deporte en plenitud, más allá de que sean o no profesionales”, subrayó.

La Escuela de Fútbol Nueva Esperanza

Zerrizuela también es consciente de lo importante que es generar espacios para el deporte. Es por ello que hace cuatro años atrás, con el acompañamiento de un amigo, creó la Escuela de Fútbol Nueva Esperanza, en el Barrio Policial 4 –cerca de Tafí Viejo Rugby Club- en donde chicos de 6 a 14 años crecen y aprenden a vivir esa pasión.

“Queremos que los chicos vean también otras realidades y es por ello que trajimos ya en dos ocasiones al entonces presidente de Atlético, Mario Leito. Ahí nos quedó grabada la frase: chico que no estudia, no juega”, afirma.

“Más allá del profesionalismo, el fútbol es una escuela de vida, en la que los chicos aprenden valores que se aplican a lo largo de la existencia, como el trabajo en equipo, la solidaridad, el valor del esfuerzo para alcanzar metas y objetivos, en fin”, expresó.

Lo que significó la pandemia

La pandemia obligó a parar a este joven que de la mano del fútbol vivió dos años en La Paz, Bolivia, y que descubrió su pasión por la dirección técnica en un partido junto a unos amigos, en el que declinó jugar para orientarlos tácticamente.

“Luego de la pandemia estamos volviendo de a poco, con los protocolos establecidos para este tipo de actividades deportivas. Los chicos están contentos, porque extrañaban entrenarse y estar en una cancha”, sostiene el técnico.

“Viví la pandemia como todo el mundo, con mucha preocupación, porque me nutro de lo exterior, pero decidí parar por un año con la premisa de que todo pasa y que Dios no nos desampara. Eso me dio la posibilidad de reflexionar mucho junto a mi madre”, expresó.

Admira a los técnicos resilientes en un fútbol resultadista

Consultado sobre el gusto o modelo que tiene para dirigir, Zerrizuela afirma –sin dar nombres- que prefiere a los técnicos que demuestran su capacidad de resiliencia. “Hay momentos y situaciones adversas en las que uno tiene que reinventarse”.

Explicó que “el fútbol argentino es muy resultadista. Cuando el equipo gana, son los jugadores los responsables, pero cuando pierde, la culpa es exclusivamente del DT. Hay que aprender de esas adversidades para un verdadero crecimiento”.

El joven se recibió en la Escuela 15 de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), dirigida por Néstor Rodríguez, y tuvo como compañeros a Néstor Sosa, “Petete” Hernández y Enrique Chamorro, entre otros ex jugadores.

Tucumán, cuna de talentos

Sobre la posibilidad de descubrir algún crack en potencia y el ojo clínico que debe tener un técnico, señaló que “muchos de los chicos que surgieron en nuestra provincia ya tienen un gen especial para el fútbol y el técnico sólo puede pulir esa habilidad natural”.

Señaló a Correa, Palacios y Kraneviter, como algunos de los talentos que ahora brillan en el fútbol europeo y supieron forjarse desde Villa Quinteros, Alberdi y Yerba Buena, en nuestra provincia. “Lo que pasa es que los buscan los cazadores de talentos de Buenos Aires”.

“Nuestra escuela firmó un convenio con Atlético, pero el 2020 de pandemia nos marcó una pausa que esperamos que se revierta y que podamos promover chicos con talento para que puedan hacer crecer nuestro fútbol que está poco profesionalizado”, dijo.

Los profesionales también juegan

Los servicios de DT de fútbol también fueron solicitados en los torneos de profesionales, como el que se juega en ADPUT. En el predio ubicado a la vera de la Ruta Nacional 9, Zerrizuela tomó la responsabilidad de dirigir a “Abogados FC”.

“Es un grupo con mucho entusiasmo, que vive la pasión del fútbol fecha a fecha. Entrar a un campo de juego para tratar de obtener la victoria en base al trabajo colectivo es uno de los premios que nos da este deporte”, enfatizó.

Zerrizuela, quien ya tuvo experiencias en Juventud Unida de Tafí Viejo; en dupla técnica con Hugo Montolla en Club Talleres de Tafí Viejo y, como ayudante de campo de Mauricio Galván, en el Club Atlético Concepción, de Banda del Río Salí, afirma que “siempre hay que tener un proyecto en mente para darle forma y hacerlo realidad”.

 

Número de contacto de Manuel Zerrizuela: 381-5510537