La ministra de Salud, Carla Vizzotti, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini fueron los funcionarios del Gobierno nacional que recibieron esta tarde en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza al vuelo AR1063 de Aerolíneas Argentinas, proveniente de la ciudad de Moscú, que trajo a bordo 500.000 dosis de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus.

El nuevo lote de vacunas está conformado por 300.000 dosis del componente 1, que serán destinadas a inocular a adultos mayores, y 200.000 dosis del componente 2, que servirán para completar la inmunización de personas que ya recibieron la primera aplicación. Con la llegada de estas 500.000 vacunas, Argentina cuenta con 4.880.540 dosis desde que comenzó la campaña, a fines de diciembre del año pasado.

“Seguimos trabajando con las jurisdicciones es seguir escalando en la capacidad de vacunación a medida que lleguen las vacunas. Uno ve cómo a medida que fueron llegando las vacunas fueron aumentando las dosis aplicadas. La semana pasada se aplicaron 735.000 dosis”, manifestó Vizzotti.

La escasez de fórmulas contra el coronavirus es un tema de preocupación en el Gobierno. La semana pasada, el presidente Alberto Fernández dio detalles del panorama que enfrenta el país en una sorpresiva cadena nacional.

“Sólo 18 países han recibido el 88% de las vacunas que se han distribuido hasta ahora. La gran mayoría de los países está en un gran desierto, con pocas vacunas o sin ningún acceso a ellas. Además, hay un retraso global en la entrega de vacunas. Hay problemas de producción, logísticos, de insumos, ante una complejidad absolutamente excepcional”, dijo.

Y agregó: “En el desierto global de vacunas, nosotros ponemos toda nuestra energía, la capacidad financiera del Estado y su logística en comprar nuevas dosis. Organizamos que sean trasladadas y distribuidas a cada cuidad, a cada barrio, a cada pueblo, a los lugares más remotos del país. Mi objetivo es que la vacuna llegue lo antes que sea posible a cada uno y a cada una”.

Asimismo, dada la demora en la provisión de vacunas a nivel mundial, sumada al ritmo lento de vacunación en el país, el Presidente se refirió hoy a la posibilidad de vacunar con una sola dosis contra el COVID-19. De esta manera, aseguró, se evitarían cuadros graves y se reduciría la mortalidad de cara al invierno.

“La primera dosis ya da una cantidad de inmunidad muy importante a quien la recibe. En la mayoría de los casos, la inmunidad es del 80% del total que la vacuna puede dar”, precisó el jefe de Estado al visitar un vacunatorio en la Universidad Nacional de Lanús.

Si bien admitió que “con la primera dosis no tenemos garantizado que la gente no se contagie”, pronosticó que “el que se contagie va a sufrir muchísimo menos de lo que sufriría sin esa vacuna”.

Con la llegada de estas 500.000 vacunas, Argentina cuenta con 4.880.540 dosis desde que comenzó la campaña, a fines de diciembre del año pasado

Con respecto a las dosis que arribaron hoy, luego del procedimiento de desaduanaje, recepción, control térmico, conteo, fraccionamiento y acondicionamiento, serán distribuidas a las 24 jurisdicciones en los próximos días, tras la autorización de uso de la ANMAT.

Según el Monitor Público de Vacunación, el registro online del Ministerio de Salud que muestra en tiempo real el operativo de inmunización en todo el territorio argentino, hasta esta mañana ya eran 3.142.444 las vacunas aplicadas: 2.535.054 personas recibieron la primera dosis y 607.390 ambas.

El vuelo se realizó de forma directa en aproximadamente 18 horas, lo que posibilitó ampliar la capacidad de frío de los distintos contenedores y reducir la duración del viaje para evitar cambios de aviones y esperas en diferentes aeropuertos, informaron fuentes oficiales.

Fuente Tiempo de San Juan