Aries

Este signo tendría una clara afinidad con el mítico San Jorge, heroico capitán del ejército romano que fue martirizado por su fe cristiana y que según la leyenda también dio muerte a un terrible dragón. Es el santo patrón de Inglaterra (un país tradicionalmente regido por Aries) y en la edad media llego a ser uno de los santos más venerados, protector e inspirador de los caballeros y hombres de armas. También San Pedro estaría muy asociado con este signo, jefe de los apóstoles y líder del pueblo cristiano.

Tauro

La tradición espiritual asocia claramente a este signo con la Virgen María, o al menos a la época en la que el Sol transita por este signo, es decir el mes de mayo conocido también como el mes de María. Bajo este signo se celebra igualmente el día de la madre, en claro paralelismo con María madre de Dios. Finalmente una de las manifestaciones más importantes de María se produjo asimismo bajo Tauro, las apariciones y milagros de la Virgen de Fátima. Sin duda María es la protectora de estos nativos.

Géminis

Este signo encontraría su verdadero patrono y protector en San Antonio de Padua, uno de los santos más venerados por su fama de hacer incontables de milagros. En vida fue un inigualable comunicador y empleo toda su vida en predicar sin descanso. Se le atribuyen innumerables prodigios pero sin embargo también se recomienda la conveniencia de ofrecerle una moneda como agradecimiento, prometiéndosela ya previamente, una cosa que también estaría muy en sintonía con el negociante Géminis.

Cáncer

Este signo y en concreto su regente la Luna se hallaría bajo la protección del Arcángel San Gabriel que además está considerado como el único de los grandes ángeles que sería de naturaleza femenina. Por la Biblia sabemos que anunció los nacimientos de San Juan Bautista y sobre todo de Jesucristo y la tradición le relaciona con la concepción. Se le considera como el ángel de la redención y la misericordia. También la Virgen del Carmen, patrona de los mares, protegería a los nativos de este signo hipersensible.

Leo

San Miguel Arcángel, príncipe de los ángeles, rey de los cielos y general de los ejércitos de Dios sería sin duda el protector de este signo de naturaleza solar. Según la leyenda derrotó a Satanás en singular batalla y le encadenó en el infierno. Su nombre significa “quien como Dios” y astrológicamente se le asocia claramente con la influencia del Sol, el astro regente de Leo, y sin duda es la influencia más protectora para este signo. También Santiago protegería a estos nativos y con su espada les llevaría a la victoria.

Virgo

El Arcángel San Rafael se relacionaría en alto grado con este signo y por lo tanto sería para ellos su mejor ayuda y protección. Este poderoso ángel está considerado como el médico del cielo, el ángel de la ciencia y el conocimiento, muy en paralelismo con la naturaleza cerebral de Virgo y su anhelo de buscar la sabiduría. También San Cipriano protegería a estos nativos de los maleficios, brujerías, hechicerías y males de ojo. Finalmente San Agustín que llegó a las más altas cimas de sabiduría y espiritualidad.

Libra

Este signo de la concordia y la paz tiene por ayuda y protección sobre todo a los ángeles custodios, cuya fiesta se conmemora el 2 de octubre, que son vulgarmente conocidos como los ángeles de la guarda que van a nuestro lado según las enseñanzas de todas las religiones. Pero también tendría una poderosa amiga y aliada en la Virgen de la Merced, cuya fiesta es el 24 de septiembre, e igualmente en la Virgen del Pilar, el 12 de octubre, y ambas famosas por su gran cantidad de ayudas e intervenciones milagrosas.

Escorpio

Plutón, el moderno regente de este signo, tendría muchas cosas en común con el Arcángel Uriel que según la leyenda es el gobernador del infierno y está considerado como el más terrible e implacable de los grandes arcángeles, recordando mucho al mitológico dios de los infiernos conocido como Hades o Plutón. Y entre los santos San Judas Tadeo sería el más representativo, su fiesta se celebra el 28 de octubre y se le suele invocar siempre con éxito en las situaciones de mayor dificultad y desesperación.

Sagitario

A los nativos de este signo les protegen importantes advocaciones marianas como la Virgen Milagrosa, cuya fiesta se celebra el 27 de noviembre; la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre; Nuestra Señora de Loreto, el 10 de diciembre o La Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre. También España, considerado como un país de Sagitario, se dice que está protegida por la Virgen María. Finalmente San Nicolás de Bari, conocido vulgarmente como Papa Noel por su inmensa cantidad de milagros y dádivas.

Capricornio

La naturaleza profundamente austera de este signo y su tendencia a afrontar las pruebas más dolorosas, difíciles y largas en el tiempo le harían especialmente afín con San Lázaro, un santo que tiene aún mayor relevancia en las religiones afro-cubanas que en el cristianismo y al que se representa como un mendigo leproso asociándole con los más grandes sufrimientos y privaciones, pero también por lo mismo con la capacidad para escalar las más altas cimas del mundo material y también espiritual.

Acuario

Bajo la influencia de este signo zodiacal se celebra la fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria el 2 de febrero, advocación mariana que resulta de una especial ayuda e inspiración para estos nativos, sobre todo a la hora de afrontar las más grandes crisis y transformaciones materiales o espirituales. Mucho más famosa es la fiesta de San Valentín, el 14 de febrero, el santo del amor por excelencia, un sentimiento que tendría mucho de acuariano cuando se trata de una verdadera unión de almas gemelas.

Piscis

Este signo está considerado como el más espiritual de los doce aunque tendrían una especial afinidad con él los santos más sacrificados y entregados a los demás, mártires que dan su vida por una causa y cuya existencia es un mar de sufrimiento voluntariamente admitido. Ese sería el caso de San Juan de Dios, cuya fiesta se celebra el 8 de marzo, que entrego su vida radicalmente a los enfermos y desfavorecidos fundando hospitales y consumiendo su vida en medio de las más grandes privaciones y sacrificios.

Fuente Tiempo de San Juan