Un hospital de Longchamps, en la provincia de Buenos Aires, fue escenario de un hecho insólito.

Una mujer policía llegó con un detenido, sospechoso de intento de homicidio, para que le realizaran el test de coronavirus, y esposó a una enfermera que se negaba a hacerlo.

la trabajadora de la salud no se negaba por que sí, sino porque tenía que atender a una persona que había legado infartada, lo que en clave hospitalaria es “código rojo”.

La agente no entró en razones y quedaron registradas estas imágenes tremendas.

En las redes hubo repudio al accionar la mujer policía y reclamos al gobernador Axel Kicillof.

Fuente Tiempo de San Juan