Habló uno de los hijos del kiosquero asesinado en Ramos Mejía

Nicolás de 18 años brindó declaraciones televisivas en medio de una multitudinaria marcha en la puerta de una comisaría de La Matanza

Nicolás Sabo, uno de los hijos de Roberto, el kiosquero asesinado ayer en un intento de asalto en Ramos Mejía, ubicado en La Matanza en la provincia de Buenos Aires (PBA), rompió el silencio en declaraciones televisivas. “Lo mataron por laburar”, lamentó el joven de 18 años. Más temprano, el padre del comerciante, Pedro Sabo, pidió “pena de muerte” para los delincuentes que ultimaron a su hijo de seis disparos. Uno de los asaltantes era una adolescente de 15 años.

“Mi viejo trabajaba de domingo a domingo. Se levantaba a las 7 de la mañana y estaba todo el día en su negocio, hace más de 25 años. Siempre le gustó su trabajo. El kiosco era su vida y vino un hijo de p… y nos arruinó la vida a todos”, remarcó Nicolás en un diálogo que mantuvo con TN. “Desde que tengo uso de razón acá no hay seguridad. Todo el tiempo pasan cosas”, continuó el joven de 18 años visiblemente consternado. En la marcha, que se congregó esta tarde frente a la dependencia policial, se produjeron incidentes.

Y añadió: “Toda la vida le tuve miedo a la muerte y ayer me lo sacó a mi papá. Se quejan de que los pibes se van del país, pero tampoco hacen nada para que se queden. Yo me quiero ir del país: no me dan nada acá. Tengo más futuro en cualquier otro lado. Mi papá estuvo siete años trabajando para poder comprarse su casa y hasta los domingos trabajaba para darnos todos. Lo mataron por laburar”, remarcó el joven esta tarde. Luego, contó que le pidieron que venda el negocio, pero que lo quiso hacer.

Esta desgarradora escena se sumó a la sucedida este mediodía por José, un trapito de la zona. El joven lloró frente a las cámaras por la muerte de Roberto. “Estos hijos de put* te mataron por dos monedas, ¿por qué liberan a estos chorros? Yo trabajo aquí en la calle, estábamos todos los días (juntos) desde que abría hasta que cerraba. No te puedo creer lo que pasó. Era una persona tan buena. Estuve con él todo el viernes. El sábado no pude venir. Yo trabajo en la calle, cuido los coches, los lavo. Estoy todos los días acá. Él me guardaba las cosas, me ayudaba, cuando necesitaba algo, me daba una mano”, relató.

En diálogo con A24, Patricia, pareja del kiosquero asesinado, dijo: “Es terrible lo que hicieron. Lo único que queremos es justicia para las dos personas que hicieron esto. Por él (el delincuente de 29 años), que entró, disparó y encima ahora está pidiendo que no quiere perpetua porque se va a matar y por la mujer, que tenía 15 o 16 años. Si la mina no queda adentro, nosotros nos vamos a encargar de hacer justicia. Así que mejor que esa rata inmunda, que se reía de la saña que hizo su pareja… ¿Por qué una piba de 15 años no puede quedar presa?”, continuó la mujer en declaraciones a Viviana Canosa.

Fuente: El Intransigente

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