El presidente Alberto Fernández celebró los primeros 10 meses del Consejo Económico y Social. La iniciativa del jefe de Estado, promesa de campaña, para pensar políticas de Estado de consenso para el mediano y largo plazo quedó opacada, primero por la pandemia; después por la polarización y, por último, por las marchas y contramarchas del Ejecutivo y el oficialismo en su conjunto.

El jefe de Estado, que clausuró el acto-homenaje en el Teatro Cervantes, aplaudió la cantidad de proyectos del ente y sorprendió al anunciar 10 desafíos estructurales para el desarrollo estructural y -en sus palabras- “refundar el renacer argentino”. Sus propuestas fueron desde la mudanza de la Capital, que había sugerido un día antes, a la reestructuración de la Corte Suprema.

“Resulta necesario establecer una discusión honesta sobre el mejor diseño de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Las demoras en el servicio de justicia, junto a elementos que no hacen a su aceitado funcionamiento, imponen revisar sus mecanismos de trabajo, número de integrantes y división de tareas en el máximo tribunal”, dijo el mandatario durante la lectura de su discurso, que incluyó una cita al Papa. El mandatario había descartado en el pasado esa opción, aunque había reclamado que se evaluara. 

El jefe de Estado también pidió la implementación de juicios por jurado y un nuevo mecanismo para nombrar y elegir jueces a través del Consejo de la Magistratura, justo cuando la Corte Suprema se prepara para fallar en contra de la reforma a ese organismo introducida durante el mandato de Cristina Kirchner. 

Fernández también propuso antes que nada, como había hecho un día antes, la posibilidad de mudar la Capital Federal fuera de Buenos Aires. “Quiero proponer una saludable discusión”, sugirió el mandatario al respecto.

Otro punto fue la convocatoria a una reforma educativa. Luego, anunció una convocatoria para cubrir 8100 cuadros técnicos del Estado. El cuarto punto fue el envío de un plan maestro de acción para constituir una Agencia nacional de Prevención de la violencia. Fernández prometió también un envío de proyecto de leyes en materia ecológica

El jefe de Estado anunció la convocatoria a un llamado a un congreso de la productividad y el trabajo, que se plasmará en los próximos días. Además, anunció la elaboración de planes quinquenales en áreas clave del desarrollo y en ciencia y tecnología. “Vamos a priorizar las grandes obras de infraestructura hasta 2026”, sostuvo.

Por último, el mandatario se refirió al acuerdo con el FMI. “La madurez que necesitamos como país significa advertir que este tema exige responsabilidad y sensibilidad de toda la dirigencia”, sostuvo el mandatario, aplaudido por buena parte de su Gabinete.  La reconstrucción del crédito público y el valor de la moneda tiene que estar acompañada de un proceso que no detenga nuestra recuperación productiva”, dijo. 

Antes y lejos de los análisis más coyunturales sobre la inflación o el acuerdo con el FMI, que dominan el debate económico; algunos de las autoridades del Consejo elogiaron su propio trabajo en organismo durante los primeros 10 meses de existencias. El co-secretario general de la CGT, Héctor Daer; el titular del Consejo Agroindustrial Argentino, José Martins; el CEO de Accenture, Sergio Kaufman; la presidenta de mujeres de la cámara argentina de la mediana empresa, Beatriz Tourn; el rector de la UBA Alberto Barbieri; Gerardo Martínez, de la UOCRA; Iván Szczech, de la Cámara de la Construcción y Andrés Rodríguez, de UPCN ponderaron la “visión 360 del Consejo” y se ilusionaron con multiplicar por 10 la cantidad de empresas en la Argentina durante la próxima década.

El titular del ente y secretario de Asuntos Estratégicos Gustavo Beliz habló de “construir puentes” y una utopía conjunta, lejos de la polarización, que dominó el discurso oficial y opositor en un año marcado por la contienda electoral. “La unidad es superior al consejo. Dios nos tiene otras manos que nuestras manos para cambiar la historia de nuestra Argentina”, dijo Beliz. 

Cronología de un camino sinuoso

El primer revés al proyecto original se lo dio Roberto Lavagna en febrero de 2020. El flamante Presidente había sugerido el nombre del ex ministro de Economía como eventual presidente del futuro organismo. “Me encantaría que sea él”, sugirió Fernández. La respuesta del ex candidato presidencial de Consenso Federal, que desairó al mandatario en privado y luego público, resultó algo profética. “En la rigidez actual, desde los productores de Vaca Muerta hasta los jubilados, pasando por jueces, diplomáticos y sindicatos, en donde todo el mundo se mantiene en su posición, es difícil cambiar, y si no se cambia, los resultados serán similares”, sostuvo el ex ministro.

El coronavirus interrumpió los planes para que el organismo naciera del consenso legislativo. Pasaron los meses y finalmente se lanzó el 19 de febrero de este año por decreto y con un acto en el CCK que quedó opacado por el destape del vacunatorio VIP. El Ejecutivo subsanar finalmente ese 

La elección de Gustavo Beliz como titular del organismo pareció un premio consuelo para el silencioso secretario de Asuntos Estratégicos, que quedó postergado en la carrera por el BID y, más tarde, de la CAF. El ex ministro del Interior de Carlos Menem y de Justicia de Néstor Kirchner solo habla en las reuniones del organismo y en sus columnas dominicales en Perfil.

La oposición quedó relegada desde el principio. Para el Ejecutivo alcanzaba con cámaras empresarias, sindicatos y organizaciones sociales; los últimos dos, erigidos como parte del nuevo peronismo territorial que sostiene a Fernández y que después de la derrota electoral se anima a rivalizar con La Cámpora.

“Hay 5 leyes que para mí son muy importantes: la ley de hidrocarburos, la agroindustrial, la de compre argentino, la de electro movilidad, la de industria automotriz. Es algo que estamos esperando para poder movilizar la economía mucho más”, dijo el Presidente aquel día. Todos esos proyecto nacieron del Consejo, pero hasta el momento ninguna fue sancionada por el Congreso e incluso, como en el caso de Hidrocarburos, fueron objetadas por el kirchnerismo.

Hasta ahora, lo más sólido que se llevó Fernández del Consejo fue el nombre del ministro de Agricultura Julián Domínguez, a quien volvió a frecuentar por su condición de abogado de SMATA, integrante del organismo.

Para celebrar los primeros 10 meses del CEyS, Beliz almorzó en el Salón Pueblos originarios de la Casa Rosada con empresarios y sindicalistas. Esta vez, no hubo estrategias de coaching ontológico, como las de la reunión de marzo en Parque Norte, cuando los participantes tuvieron que elegir fotos de paisajes y estrofas de Peteco Carabajal que representaran el presente y el futuro de la Argentina.

“Estamos dispuestos a llevar cualquier política anti-inflacionaria pero siempre resguardando el poder adquisitivo del salario”, dijo Daer a los periodistas acreditados. Los sindicalistas empujan para lo inmediato un acuerdo económico y social para dirimir los problemas de la coyuntura. La vicepresidenta, en tanto, el viernes en la Plaza de Mayo, pidió por un gran acuerdo nacional con los partidos de la oposición. El Presidente no se refirió a esa opción.



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