A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista

A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista

A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista

A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista

A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista

A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista

A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista

A partir de la semana que viene el Gobierno intentará avanzar sobre dos de los varios paquetes con los que fiscaliza los precios e intenta contener la inflación. En este caso será el turno de los siete cortes a valores congelados y de los medicamentos, que continuarán vigente, pero con algunos cambios.

La pelea por contener el precio de la carne se transformó en un eje central para el Gobierno y, lejos de pensar en descongelar esos cortes -asado de tira, vacío, matambre, falda; tapa de asado, cuadrada/bola de lomo, roast beef/aguja, carnaza/cogote y paleta-, ya tomó la determinación de que el programa continuará después de fin de mes, cuando vence esta etapa.

El Gobierno pretende mantener esta misma canasta, aunque habilitaría a los frigoríficos un pequeño incremento en los precios. Todavía no está definido de cuánto sería ese retoque, aunque a los frigoríficos intentarán que al menos se respete el movimiento que los cortes que no tienen los precios supervisados, que en noviembre se encarecieron 10,5%.

El lapso que durará será de entre 60 y 90 días, y los frigoríficos intentarán que se impongan revisiones previas.

Como parte de esta política, también continuará el cepo a las exportaciones de estos siete cortes, para garantizar su normal abastecimiento al mercado interno.

Durante esta semana comenzarán las reuniones formales para terminar de definir los detalles, aunque los trazos más gruesos de la segunda etapa ya están conversados, por lo que no debería haber grandes problemas para la continuidad del programa oficial.

Esta buena predisposición por parte del Gobierno para que se incrementen esos precios tiene directa relación con la colaboración por parte de los frigoríficos para proveer al mercado local de cinco cortes específicos para las Fiestas -asado, matambre, vacío, tapa de asado y falda-, que estarán disponibles en diferentes puntos de ventas entre el 22 y el 24, y entre el 29 y el 31.

El otro sector que debe todavía resolver su situación es el de los laboratorios. Hasta el 7 de enero próximo, y desde noviembre pasado, los medicamentos tienen sus precios congelados, y la idea oficial es que este programa también continúe, como ocurrirá con el de la carne y los alimentos.

Aquí también se podrían ver algunas modificaciones, y se aplicarían ciertos incrementos. Lo que todavía no está del todo claro es cómo quedará conformada esa nueva canasta, ya que los laboratorios pretenden eliminar varios ítems del listado oficial.

Como ocurriría en el caso de las carnes, aquí también se analiza la posibilidad de que este acuerdo se vuelva a examinar a los 60 o 90 días, y las compañías quieren que se paute una revisión previa, en caso de que la inflación se continúe disparando.

A la par de la renovación de estos programas, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, también avanza en la continuidad de los precios congelados de los alimentos, que estarán consensuados con las compañías.

FUENTE: El Cronista