el sepelio de fabian


Hace un año el juez de Recursos de Santa Cruz,-Nelson Sánchez, confirmó que Fabián Gutiérrez, ex secretario de Cristina Kirchner, fue asesinado brutalmente. La tortura que duró más de cuatro horas fue una prueba clave del procesamiento que el juez Carlos Narvarte dictó sobre Facundo Zaeta, Facundo Gómez y Pedro Monzón. Todos fueron acusados por homicidio doblemente agravado por alevosía y ensañamiento, una figura que contempla una pena de prisión perpetua. Fuentes judiciales señalaron que después de la feria judicial, se avanzará con el proceso para enviarlos a juicio oral.

El raid delictivo comenzó el jueves 2 de julio a las 19.30 y duró durante más de cuatro horas en las que Fabián Gutiérrez fue torturado. 

Según reconstruyó la Justicia, el ex secretario de Cristina Kirchner recibió golpes en brazos, manos , torso, cabeza y rostro, laceraciones varias y de distintas longitudes , fractura de la falange proximal del dedo pulgar izquierdo y un total de cinco puñaladas en la zona del cuello, que revelan una conducta desenfrenada en la ejecución del crimen.

Una serie de objetos vinculados a la tortura sufrida por Gutiérrez fueron peritados: un cuchillo de tipo carnicero con mango blanco, otro cuchillo «tipo Tramontina», precintos, y sogas; un palo con rastros de sangre. Y entre las últimas medidas, el elemento con el que fue asfixiado provocándole la muerte. «Para el juicio oral es importante determinar si ese elemento era una soga, un cable, por eso se ordenó su análisis», explicaron fuentes judiciales a Clarín.

Con ese cuadro probatorio, el juez Narvarte sostuvo que Facundo Zaeta, de 19 años, con Facundo Gomez y Pedro Monzón «habrían agredido físicamente hasta causarle la muerte al propietario de la vivienda el Sr. Fabián Gutiérrez, para luego proceder a limpiar el lugar con el objetivo de eliminar todos los rastros del hecho».

No concluyó todo en esa escena. La justicia indicó que los tres acusados, «habrían cargado el cuerpo de Fabián Gutiérrez, en la caja de la camioneta Volkswagen Amarok color blanca, propiedad del mismo, Junto a un televisor de 50 pulgadas, un equipo de música y una caja de habanos grandes«. Todo eso fue trasladado junto al «cadáver de Gutiérrez» a una cabaña que alquilaba Zaeta. En el patio de esa propiedad, la Justicia encontró el 4 de julio el cuerpo semienterrado del ex secretario de Cristina Kirchner.

La justicia continúa investigando otras líneas: la posible complicidad del ocultamiento del cuerpo. Pedro Monzón fue quien dijo que el cuerpo estaba en la cabaña, y que lo habían dejado en un baño. Pero cuando llegó la Policía, siguiendo sus datos, lo encontraron semienterrado.

Si el joven dio el dato preciso del lugar donde estaba el cuerpo, ¿para qué mentiría cambiando una ubicación (el jardín de la casa) por otra (el baño)? El juez investiga el posible encubrimiento del crimen, pensando que alguien pudo llegar tras ellos y cambiar el cadáver de lugar.

”Los responsables del homicidio ya sabemos quiénes son, pero no descartamos que alguien haya colaborado en esa etapa en la que se buscó enterrar el cuerpo», dijo el juez a Clarín.

Pese a las líneas de investigación que continúan abiertas, el juez Carlos Narvarte avanzará en enviar a juicio oral a los tres acusados del homicidio de Gutiérrez. «El trámite de la instrucción está en su etapa final y después de la feria se correrá vista a las partes para que se expidan en respecto a la elevación a juicio de la causa», indicaron fuentes judiciales a Clarín.

La causa será elevada a juicio oral con la confirmación del juez de Recursos, quien señaló que el ex secretario «fue lacerado por más de una persona» y que los tres imputados «estuvieron presentes en la escena del crimen, puedo presumir que todos participaron de la golpiza hasta que uno de ellos, probablemente Facundo Zaeta le provocare la muerte por estrangulamiento«. 

Al confirmar el procesamiento, el juez de la instancia superior, Nelson Sánchez, dijo que las lesiones producidas en la víctima, y que luego desencadenaron su deceso, «no son el resultado accidental u ocasional del robo como lo pretende hacer figurar la defensa». El patrimonio de Gutiérrez cobró otra relevancia en el caso.

Hay que recordar que fueron enviadas a juicio oral la madre y la hermana de Fabián Gutiérrez por el delito de lavado de dinero. La justicia federal determinó que el ex secretario era millonario y que no pudo explicar su patrimonio tras su paso por la función pública. Después, recluido en El Calafate inició una serie de negocios y emprendimientos que quedaron denunciados por operaciones sospechosas por la Unidad de Información Financiera (UIF) de la gestión macrista.

Con ese telón de fondo, la acusación con la que los tres acusado enfrentarán el juicio oral, indica que hay «elementos que dan cuenta que había un plan desarrollado entre los imputados para llevar a cabo un robo tendiente a apoderarse de una suma de dinero en dólares que presuntamente tenía en su domicilio Fabián Gutiérrez».

Para entonces ya estaba procesado por lavado de dinero y en paralelo investigado en el caso de los Cuadernos de las Coimas. Un tramo de esa causa se ocupó de los ex secretarios privados de Néstor y Cristina Kirchner. El juez Claudio Bonadio había sostenido que Daniel Muñoz y Gutiérrez por su cercanía a los ex presidentes, habían sido integrantes de un circuito responsable de trasladar parte de esos fondos al sur.

Para el juez de Recursos, el plan premeditado «se iba a concretar cuando estén las condiciones dadas para actuar sobre seguro. Fue así que, pese a haber procedido al desapoderamiento ilegítimo de diversos efectos a la postre secuestrados y presuntamente de una suma de dinero cuyo monto asciende a los $ 90.000, el objetivo principal no pudo ser concretado»: es decir sustraerle cifras mayores en dólares.

A raíz de todos estos hechos, se concluyó en el marco de la investigación, que esa «situación de frustración o para evitar ser identificados es que se tomó la decisión de dar muerte a la víctima». Pero el plan esencial, obtener aquel dinero que la Justicia dijo que fue adquirido de forma ilícita, no se concretó.

Los tres jóvenes, dijo el juez de Recursos actuaron «con agresividad y violencia contra la víctima hasta causarle la muerte, apoderándose ilegítimamente de elementos secuestrados y $ 90.000 que no se han podido recuperar».

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