Connie Ansaldi puede considerarse una mujer muy afortunada y por diversas razones. No sólo luce espléndida a sus jóvenes y radiantes 48 años (perdón, pero ¿alguien, acaso, le pregunta a los periodistas varones la edad?), tras varios cambios de hábitos para llevar una vida más saludable.

Pero la sonrisa de Connie no se debe sólo a los excelentes efectos rejuvenecedores del misterioso “anillo del sueño” que reveló en LAM

que es su secreto mejor guardado. También tiene mucho que ver con el lindo presente sentimental que vive desde hace un tiempo.

Puntualmente, desde que Ansaldi conoció a su novio “Julito”, con quien se cruzó en ese terreno frío y anodino que son las aplicaciones de citas, donde muy cada tanto se pesca algo interesante pero que, mayormente, genera más frustraciones que otra cosa.

Pues bien, Connie se sacó la lotería del amor, y en plena pandemia, tal como lo contó en junio en Vino para vos. “Es lo más. Es lo más. Desde el día que me conoció… ¿sabés cómo me tiene agendada?”, le contó a Tomás Dente en el ciclo de KZO.

La periodista comentó que en la agenda de Julio ella aparece como “Diosa infartante”. “Siempre que le tiene que pasar mi teléfono a otra persona, le digo: ‘Por favor cambiame el nombre’”, reveló, y agregó: “Desde el día que yo le hablé, y hasta el día de hoy está así, ‘Diosa infartante’”.

¿Dónde se conocieron? Es dato, chicas: en Bumble, nada de Tinder ni Happn ni Okcupid. Y Connie también explicó por qué lo llama por su diminutivo: “Como lo había conocido así, lo había agendado como Julito Bumble. Ahora quedó solo Julito”.