El médico clínico e integrante del cuerpo de asesores del Gobierno, Luis Cámera, le puso fecha al máximo brote de la tercera ola de contagios de coronavirus en el país: aseguró que la variante Ómicron registrará los “peores picos de contagio” en febrero y marzo.

Si bien el especialista afirmó que la nueva cepa contagiará a “muchísima gente”, incluso vacunada, dijo a la vez que no generará el colapso de las terapias intensivas.

En declaraciones a radio Provincia, Cámera explicó que “Ómicron desplaza al Delta” y que el nivel de propagación del virus que se dio en las últimas semanas es debido a la nueva cepa. En este contexto, consideró que haber abandonado el uso del barbijo fue un error grave.

“Van a estar repletos los centros de testeos, hisopados, consultas a guardias y a médicos, todo lo que llamamos sector de atención primaria, pero no van a colapsar las terapias”, estimó.

A pesar de que la variante Ómicron registra una tasa de mortalidad menor al resto de las variantes, el asesor del Gobierno sostuvo que es necesario esperar más información sobre el impacto de la cepa en otros países.

Según Cámera, la estrategia para hacer frente a esta nueva ola es “convencer al 25% que no quiere completar el esquema de vacunación y aplicar las dosis de refuerzos”.

“El impacto de las vacunas hace que la situación no sea igual”, sostuvo. “Las personas vacunadas son distintas a las no vacunadas, más allá de si es la variante Delta u Ómicron”, agregó el especialista.

Luis Cámera

En este sentido, el médico afirmó que los cambios en los protocolos anunciados ayer por la ministra de Salud, Carla Vizzotti, tienen que ver con la campaña de vacunación. “La resolución de la enfermedad es muy distinta entre los vacunados y los no vacunados”, insistió y consideró: “Creo que con cinco días de aislamiento alcanza, con la Ómicron los tiempos se acortan porque a las 48 horas de infectado se tiene síntomas”.

“Ahora el paciente no llega a la guardia con falla respiratoria como pasó en la segunda ola”, aseguró Cámera, y precisó que “el virus es más benigno y hay mucha población vacunada, eso hace que la tasa de mortalidad sea diez veces menor”.

No obstante, el médico clínico advirtió que los contagios van a seguir subiendo en los próximos meses.