Ayer, jueves 6 de diciembre, se activó el sitio web para que, quienes quieran hacerlo, se anoten al sorteo del sueldo de Javier Milei como representante en la Cámara de Diputados. Esta decisión del referente liberal trajo mucha polémica pero la diputada de Juntos por el Cambio, Sabrina Ajmechet, se preguntó vía redes sociales «¿De qué vive y como paga sus cuentas?«el funcionario además de que, con este criterio, solamente los ricos podrían gobernar para ella, como en el «siglo XIX»

, según su escrito.

Esto no le cayó nada bien al economista quien en su diálogo con LN+ le dio una tajante respuesta con crítica incluida a la dirigente. «Ella tiene un problema moral. Le gusta vivir del esfuerzo ajeno y sacar la plata a punta de pistola», aseguró el líder de La Libertad Avanza quien agregó que la diputada «utiliza los recursos del estado para vivir por arriba de sus posibilidades reales».

Además, analizó que «esa reflexión demuestra que no está en condiciones de ganar su dinero para servir al prójimo» como hace él dando conferencias y publicando libros, dos de sus fuentes de ingresos según sus propias palabras. En este sentido, Milei aclaró que «se la gana» a diferencia de la mencionada que «vive de una fuente coactiva de ingresos que destruye riquezas«.

Sin embargo, el tema no quedó allí y el economista arremetió contra la funcionaria que «no entiende la naturaleza moral» de lo que hace Milei porque sino «renunciaría a su dieta» además de que aseguró que «no tiene capacidad productiva» para dejar de vivir de un salario estatal, el cual a día de hoy supera los $300.000, un monto que consideró demasiado alto para quien debe servir a la comunidad.

Por último, advirtió que este tipo de actitudes como la de Ajmechet hacen un «contrapeso» en el mercado que «destruye la economía» porque nos encamina hacia el «socialismo» que tanto criticó durante su campaña política. Por lo que concluyó pidiendo que no hagan «lo que a cada uno se le da la gana» si realmente buscan progresar económica y socialmente.

Fuente: El Intransigente