La Iglesia Católica española creará comisiones locales para atender las denuncias de las víctimas de abusos, tras haber mantenido conversaciones con el Papa Francisco sobre las denuncias de más de ocho décadas detalladas en un periódico local.

El diario El País publicó en diciembre los resultados de una investigación de tres años que, según dijo, descubrió posibles abusos por parte de 251 sacerdotes y algunos laicos de instituciones religiosas contra al menos 1.237 víctimas entre 1943 y 2018.

Su corresponsal le entregó un dosier de 385 páginas al Papa el 2 de diciembre, mientras la comitiva papal y los periodistas volaban de Roma a Chipre.

El cardenal Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española, trató con él los temas de abusos sexuales en el Vaticano y anunció que cada diócesis crearía una comisión para recibir las acusaciones y luego investigar.

“Hemos establecido una comisión en cada diócesis para recoger las denuncias para acompañar a las personas que se sienten heridas y evitar que estas cosas vuelvan a suceder”, dijo Omella en una rueda de prensa tras su reunión.

Los escándalos de abusos sexuales en la Iglesia católica mundial saltaron por primera vez a los titulares en 2002, cuando el diario estadounidense Boston Globe escribió una serie de artículos en los que se exponían los abusos a menores por parte de clérigos y una cultura generalizada de encubrimiento dentro de la Iglesia.

En junio, el Papa había considerado que la crisis de abusos sexuales de la Iglesia católica era una “catástrofe” mundial. Desde su elección en 2013, ha tomado una serie de medidas destinadas a acabar con los abusos sexuales a menores por parte de clérigos.

La Iglesia española ha rechazado las sugerencias de crear un órgano de investigación independiente como se ha hecho en Francia y se ha anunciado recientemente en Portugal.

Omella dijo que era mejor que las víctimas fueran atendidas por las diócesis locales y que las comisiones van a “esclarecer y llevarlo todo a término como está mandado por los protocolos de la Santa Sede y los tribunales civiles”. (Reuters)