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El conflicto de Ucrania presenta aristas muy complejas más allá de lo que se observa en los medios de comunicación, en este conflicto se están moviendo fuerzas muy profundas y poderosas. En la opinión de algunos especialistas seria el inicio de la definición de la nueva alineación global. En el contexto internacional tenemos un solo jugador de proyección global que es EEUU con sus poderosas flotas y casi 800 bases militares alrededor del mundo. China es un aspirante a serlo con sus proyectos de construcción de una flota con Portaaviones. El país asiático posee solo dos portaaviones uno es gemelo del Ruso y otro de reciente construcción propia. China cuenta con su primera base fuera de su territorio en Erithrea. Rusia solo posee un portaaviones que por su tamaño  es solo de proyección regional y  una base militar en Tartus, Siria. 
El desarrollo del conflicto está moviendo posiciones geopolíticas a nivel global a favor de uno u otro actor, muchos se definen en formas muy explicitas sobre todos los países del bloque europeo, otros de manera más tibia y muchos todavía presentan una posición ambivalente. 
En este conflicto están en juego muchos intereses ya sea que se analice del lado Ruso o Europeo. Es un conflicto marcado por un triunfo obligado del lado Ruso porque está en juego la permanencia de Putin como líder de su país y su bloque. Sabemos que la derrota no es algo aceptado en la tradición  Rusa, la derrota militar conlleva la caída del liderazgo y la fagocitación por parte del establishment de poder. Putin se juega su liderazgo nacional y regional, también su visión política aplicada en las dos últimas décadas. Para occidente se convirtió en una cruzada al mejor estilo de la guerra fría: la Democracia y el mundo libre contra el modelo totalitario. 
Muchos se preguntan por China, cual es su posición en el conflicto y en la nueva alineación. Está de más decir que se decantaría por Rusia pero no por una cuestión de afinidad si no por una situación geopolítica que le atañe directamente: la supremacía Norteamericana y su proyección en Asia. Proyección que China busca disputarle en los siguientes años. Para los estrategas norteamericanos le resulta incomodo esta guerra, porque en el largo plazo una alianza con Rusia e India les garantiza una contención segura del gigante asiático. Recordemos que Rusia y EEUU en las últimas guerras fueron aliados y nunca se enfrentaron directamente, a su vez Rusia comparte raíces culturales étnicas y religiosas con Europa y occidente pero no con China. Tampoco olvidemos que a pesar de las afinidades   ideológicas existentes entre China y Rusia previas al colapso de la Unión Soviética  llegaron a enfrentarse militarmente en 1969. 

Esta guerra es una bisagra en cuanto a la táctica y fuerzas enfrentadas. Rusia es una potencia mientras que  Ucrania no. Rusia estaba acostumbrada a usar con países rebeldes de su zona de influencia, una estrategia repetida. Primero las fuerzas especiales y después las demás unidades de su ejército. Si bien uso en Siria su armamento avanzado, no era ese su fuerte o necesidad en otros conflictos donde actuó. En esta guerra contra Ucrania (una más), el tablero que pensaba controlar Rusia, se le está saliendo de las manos. ¿Qué ocurrió que Putin está preocupado? Y es que están ocurriendo una serie de factores con los que no contaba el ejército ruso.  
El primero de ellos, es la intervención de la OTAN a un nivel que no ocurrió en otros casos, como Georgia, donde algo parecido pasó y a ese país se lo dejo sólo ante el Señor de la guerra. Porque la OTAN está enviando cada vez más armas e incluso combatientes disfrazados de voluntarios para la legión extranjera. No es casual, que letones, estonios, lituanos, polacos, finlandeses o moldavos estén en aquellos lugares más comprometidos de este inmenso frente. A pesar de que los rusos tienen 3 ejércitos, uno al norte, otro al sur y el tercero al este. Y que se proyecta enviar más unidades, algo este claro, el ejercito ucraniano a pesar de los bombardeos, no ha colapsado, incluso se ha hecho más fuerte a medida que pasan los días, ensayando varios contrataques, que han dejado a los mandos rusos, sin respuesta. El enojo en Moscú, es real, se reemplaza mandos, se intenta mejorar el armamento, las comunicaciones, los insumos y se lanza hasta misiles para abrir el paso a las fuerzas de tierra. Por más que los medios se sorprendan, Ucrania se preparó lo mejor que pudo para esta invasión, años de guerra con Rusia, les hizo aprender de sus propios errores y hoy las unidades ucranianas están mucho mejor que la última vez que pelearon por Crimea. 
Está claro, que el segundo factor para analizar es una serie de tácticas que los ucranianos están llevando a cabo en todos los escenarios de la guerra. Han organizado unidades rápidas que emboscan columnas y están armados de los temibles javelin,  que dejan un tendal de blindados humeantes y restos de todo tipo de vehículos militares. Tienen unidades de drones, que han multiplicado la posibilidad de atacar la retaguardia del enemigo. Y así podríamos describir toda una serie de adaptaciones que han realizado para detener a los rusos. Todo indica que ha terminado el tiempo, en que vencía el que tenía más tanques y aviones.  Hoy la guerra la puede sostener tranquilamente una pequeña unidad armada tecnológicamente y con misiles medianos o pequeños a su disposición. Pero hay que decir, que es Europa la que está sosteniendo a Ucrania, porque después de muchas décadas, hay un miedo real a un Señor de la guerra que ha despertado de su largo sueño. Las imágenes de largas columnas de refugiados, las ciudades destruidas y cientos de analistas tratando de encontrar una respuesta. El juego de ajedrez que vienen sosteniendo las potencias, desde hace tiempo, por todo el planeta, está llegando a su fin. Y lo puede dar cuenta la carrera armamentista que se está disparando en estos días. Pues, la fragilidad, ya no es una moneda aceptable entre los señores de la guerra.



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Fuente Nuevo Diario