La eliminación de la Copa Libertadores pegó muy duro en el mundo Boca. Tanto en los medios como entre los hinchas del club, se comenzó a hablar sobre la necesidad de un cambio para sobrepasar este duro momento, sobre todo tras un partido donde el xeneize fue superior pero no fue para nada contundente y cayó en donde suele imponerse: en la tanda de penales.
Ante esto, los cambios siempre se definieron como un lavado de cara, el cual es sinónimo de salidas. Y esto implicaría que varios jugadores podrían haber disputado su último partido en el club, o al menos en la máxima competición de clubes sudamericanos.
El primero de ellos es nada más y nada menos que Carlos Izquierdoz, quien supo ser el capital del equipo de la Ribera y el máximo referente en el vestuario. Si bien logró acordar una mejora salarial en su contrato, eso no habría sido suficiente para extender la duración de su vinculo con el club. Otro defensor mas que podría salir sería Carlos Zambrano, quien ya manifestó sus intenciones de jugar en Perú, puntualmente en Alianza Lima.
Otro pilar del vestuario y amigo de Juan Román Riquelme, Javier García, barajó en varias ocasiones su retiro una vez se haya terminado su etapa en Boca. Y la realidad es que solo le quedan 6 meses en la institución, por lo que podría estar cerca de colgar los guantes.
El último en completar esta lista, es el Chelo Weigandt, quien saldría de Boca en busca de la continuidad que Sebastián Battaglia no le pudo ofrecer tras la llegada de Luis Advíncula, quien se afianzó como el lateral titular.
De esta manera, el club perderá a cuatro pilares fundamentales que suelen sumar minutos partido tras partido, sea desde el arranque o del banco de suplentes. El consejo y el vicepresidente deberán pensar en los reemplazos adecuados.
