El empresario y artista uruguayo Raphael Dufort ratificó su denuncia penal contra Pepe Cibrián, radicada en el 2017, por abuso sexual y violación. La declaración se llevó a cabo mediante una videollamada en la que convocó a todos los damnificados a testificar.
El artista decidió salir a contestar mediáticamente por única vez y aseguró que es víctima de una denuncia falsa: «Me parece muy bien que hable este hombre y que diga lo que le dé la gana. Lo mío se va a dirimir en la justicia, no en los medios. No corresponde. No voy a dar reportajes, solo aclaro esto porque obviamente se tiene que entender que es así”, expresó. “No hago ningún derecho a réplica. No hay réplica”, cerró la cuestión.
Lo cierto es que, dado que el tema sigue generando mucha repercusión en los medios, el hijo de Ana María Campoy decidió emitir un contundente comunicado. “En razón de las falsas acusaciones de las que he sido víctima, voy a hacer esta única declaración y a partir de este momento tan sólo se referirán al tema mis abogados ante los jueces que correspondan”, comenzó expresando.
Y continuó: “A mis 74 años de edad, tras haber demostrado mi ética, mi compromiso con el arte, mi colaboración desinteresada con centenares de jóvenes actores y actrices para que estos puedan iniciar sus carreras artísticas, mi compromiso con mi país al exponer mi alma en el senado de nuestra Nación por la lucha de una ley igualitaria; no me siento merecedor del tratamiento que se me ha dado”.
“Para mí, esta persona es un completo extraño que falta a la verdad realizando afirmaciones incomprobables con el sólo fin de alcanzar notoriedad, a mi costa. Prueba ello, es la incoherencia y las constantes contradicciones de su relato y la inclusión de supuestos testigos que ya no están entre nosotros, tan solo para intentar darle un tinte de coherencia a un conjunto de mentiras, mediante las cuales intenta posicionarse en la escena mediática”, señaló indignado.
En tanto, finalizó: “Dicho esto, les solicito respetuosamente a los distintos actores de los medios de comunicación que dejemos actuar a la justicia que, en definitiva, dejará en claro la falsedad de las sindicaciones en mi contra. De esta manera, se evitará que se los utilice de forma infame como medios en favor de descalificar a una persona inocente”.

Pepe Cibrián fue denunciado penalmente por abuso sexual y violación
Raphael Dufort es un productor teatral uruguayo que hacía veinte había conocido a Pepe Cibrián en el famoso hotel Conrad. En aquel entonces, él trabajaba como vestuarista y a Cibrián le interesó su trabajo, tal es así que lo invitó a su departamento de Buenos Aires para que trabajara en sketchs para los trajes de la obra Las mil y una noches.
Raquel Hermida, la abogada del denunciante, explicó: “En el día de ayer hizo la ratificación de la denuncia. Ya comenzó la investigación, hoy se trasladó el expediente a la fiscalía, y por el artículo 149 del Código Procesal Penal ahora estamos con lo que se llama la investigación delegada”.
Sin embargo, según relató Dufort en diálogo con este medio, aquella oportunidad laboral terminó en pesadilla: “Me violó. Es lo peor, de cuarta, que lo metan en cana”.

El episodio ocurrió -siempre según el relato de Dufort- en el departamento de Cibrián en avenida del Libertador: “Cuando llegué me extrañaba la cara de la empleada, me miraba como diciendo ‘otro más’. Empecé a dibujar y al rato llegaron dos tipos, dos chongos tipo taxi boys, y pasaron por un pasillo. A la media hora me llama Pepe a su habitación”.
“El tipo estaba desnudo en la cama y me dice ‘vení Rafael’. Me quedé helado, no por ver a un hombre desnudo, sino por su actitud corporal, estaba alzado. La situación me daba a película porno gay. Entonces me di cuenta de que los dos taxi boy estaban atrás mío. Me agarraron, me tiraron arriba de él, me bajaron el calzoncillo y me empezaron a manosear, a tocarme el pene. Me decían cosas obscenas y se lo tomaban como una risa”, continuó.
“Me enojé y tiré un codazo fuertísimo. Pepe cuando vio que me puse loco dijo ‘déjenlo al puto ese, ya va a volver’. Como pude, agarré algunas cosas y me fui corriendo llorando. Él estaba en juego que lo hacía siempre. Pero fue una violación, me arrancaron la ropa y me manosearon sin mi consentimiento”, recordó.
