Jey Mammon es un gran entrevistador. Siempre saca lo mejor de sus invitados y crea un clima similar al de una charla entre amigos. Este fin de semana no fue la excepción durante la conversación que mantuvo con Cachete Sierra y Candela Vetrano. Incluso, él mismo terminó revelando algo que no creía que fuera indicado para contar al aire.
La anécdota surgió porque los actores estaban hablando sobre La Verdad, la obra teatral que protagonizan. El título del espectáculo llevó a que el conductor relatara un momento incómodo que vivió este sábado cuando le tiró onda a una persona que fue a ver su show, El Mundo de Jey.
“Me vino a ver un chabón ayer al espectáculo, que le dije lo bueno que estaba, y resulta que ¡era seminarista! ¡Se iba a hacer cura!”. Y detalló: “En realidad, me dice que se va a ser cura y yo le digo: ´¡No! ¿Cómo te vas a hacer cura? ¡No lo hagas´. Entonces digo: ´¿Lo dije o lo pensé?´”. “No sé si está tan bueno ser honesto, no sé si a veces hay que guardarse la verdad”, concluyó, a tono con la temática de la obra de sus invitados.
“Hay que ver si la otra persona tiene ganas de escuchar la verdad, uno no puede decir todo lo que piensa”, acotó Vetrano. Y Sierra reflexionó: “Te trae un montón de complicaciones y peleas absurdas”.
A fines de junio, en una entrevista para Infobae, Jey abrió su corazón y contó cómo atravesó su juventud. “Cada vez que hablo de lo que a mí me tocó transitar, un pibe o una piba de 20 años me mira… no entiende por qué fue tan difícil para mí. Tampoco yo puedo entender que una persona de 70 cuando era joven iba preso, ni hablar de gente que han matado o que la han echado de su casa, como sigue pasando hoy día también”, había relatado.
“Pertenezco a una generación que no tenía películas, ficciones, ni canciones, no había historias en las que yo me viera reflejado. A mí me preguntan mucho si me gustaría ser padre, por ejemplo. Yo nunca me vi reflejado como padre, ¿me entendés? Ni como padre ni como persona que viviera su diversidad. Hoy hay series, hay películas, hay canciones en donde existe el gay, existe la mujer gay, existen las personas trans”, había señalado.
En tanto, también había hablado sobre su padre, quien falleció durante la pandemia y de quien recibe señales diariamente. “Él se fue cuando yo empezaba el programa el año pasado, Los Mammones. Cuando Roque se va, el piano se abre, su piano estaba cerrado con llave. Mi abuelo se lo había cerrado con llave. Yo sé que soy repetitivo, pero esto me acaba de pasar. Antes de venir para acá el panadero apareció cuando yo me senté en el piano y me puse a tocar. Cada vez que abro el piano él aparece y su señal aparece. Yo vivo en un piso 15, ¿entendés? Y cuando le digo a Euge, la profe, que no entiendo, ¿puede haber un panadero en un piso 15? Ella me dice “es tu papá”, como diciendo “a qué le buscas la explicación”. Él se manifiesta y yo lo sé”.
Jey Mammon, de dar clases de catequesis a brillar en televisión
Está chequeado: Jey Mammon era profesor de catequesis y entre sus alumnos estaba Eugenia “la China” Suárez. Pero un día encontró su verdadera vocación, se convirtió en “Estelita”, el personaje que lo catapultó al estrellato, y empezó a brillar en televisión.
En esa época, quien en verdad se llama Juan Martín Rago dijo en varias oportunidades que fue “una sobredosis de hostias, de la que se puede salir”. Lo suyo fue descubrir que su identidad no estaba en el universo de la religión católica. “Siento que el equivocado era yo, porque estaba en un lugar que no me correspondía”, aseguró.
Mammón contó que daba clases de Catequismo en el Colegio Corazón de María de la Ciudad de Buenos Aires, al que asistía la China. Y que también les enseñaba a muchos hijos de famosos, como Daland Gutiérrez, el hijo de Juanse, el emblemático rockero líder de los Ratones Paranoicos.
El joven Juan Martín tocaba el órgano en la misa que se hacía todos los domingos en el canal ATC (Argentina Televisora Color, actual TV Pública), a la cual cada 15 días asistía el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, quien luego se iba a convertir en el papa Francisco. Luego almorzaban junto al padre de la iglesia, los tres juntos.
Nunca renegó de ese pasado en la iglesia. En el programa PH Podemos Hablar (Telefé), se sinceró: “Si pudiera viajar al pasado, le diría al joven que fui que los tiempos van a cambiar mucho, que va a estar buenísimo y que me tengo que sentir orgulloso. Pero no de ser gay, sino de vivir con libertad quien soy, sin que me importe lo que piensen los demás”.
