Gianni Infantino, presidente de la FIFA, habló en una conferencia de prensa realizada en el Qatar National Convention Center. En la horas previas al inicio del Mundial de Qatar, el mandamás del fútbol internacional dejó algunas frases que llamaron la atención del público.
El italosuizo se notó enfurecido con los países europeos por los dichos contra la nación que alojará la Copa del Mundo, por los derechos laborales y comunidad LGTB. “Hoy me siento catarí, árabe, africano, gay, discapacitado, trabajador migrante. He hablado mucho con los dirigentes y se da la bienvenida a todo el mundo. La opinión de uno o dos no es la de un país. Esto es un requisito que se va a cumplir. Las normas existen, como pasó en Suiza en el 54. ¿Nos quedamos en casa y criticamos a los árabes porque no permiten a los gay en público? No, hay que pasar por un proceso. Las puertas se están empezando a abrir. Pido que intentemos unir, no es una guerra. La ciudad es preciosa y la gente está feliz”, comenzó diciendo.
“Lo triste es que en las últimas semanas hemos sido testigos de una doble moral. Los europeos nos dan muchas lecciones. Soy europeo y deberíamos pedir perdón por dar lecciones. Vine hace seis años y lo primero que hice fue hablar de los trabajadores. ¿Cuántas empresas europeas ganan dinero aquí o en otros países de la zona y se han preocupado de los trabajadores? Ninguna. Igual ganaban menos si lo hacían. Nosotros, sí. Aquí defiendo el fútbol y las injusticias. La FIFA se preocupa y Qatar, también”, destacó.
Y agregó: “Hay miles de trabajadores migrantes mueren y nadie se acuerda de ello. Qatar ha ofrecido a muchos migrantes ganar diez veces más que en su país. En Europa no lo permitimos. Solo llegan unos pocos. Si a Europa les importara el destino de estos migrantes, se debería crear rutas para que algunos llegaran a Europa, como está haciendo Qatar. No podemos hacer la vista gorda a cosas que no funcionan en Qatar, pero la moral unidireccional es simple hipocresía. Esta Copa del Mundo va ayudar a muchos a abrir los ojos. Si ven algo mal, cuéntelo, pero también digan como se puede solucionar”.
Por último, confesó saber cómo se sienten los árabes: “Me siento como ellos y sé lo que es sufrir acoso de pequeño. Era pelirrojo y sufrí bulling. Lloré e intenté participar con ellos. Si leyera la prensa estaría deprimido. Soy hijo de trabajadores migrantes, en condiciones muy complicadas en Suiza, cómo vivían y los derechos que tenían. Veía cómo se trataban a los que intentaban entrar en el país. Suiza se ha convertido en un ejemplo de tolerancia. Qatar ha progresado y hablaremos de ello, como también espero que hablemos de fútbol, si no están cansados. La FIFA está orgullosa de estar aquí. Me cansa leer comentarios sobre gente y decisiones de hace doce años. Va a ser el mejor Mundial. La gente quiere ver fútbol”.
