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viernes 27 de enero de 2023

La reina Isabel II era una amante de los animales. Es por ello que en vivía rodeada de caballos y perros. Pero lo más sorprendente es que en la finca de Windsor tenía unas vacas lecheras. Los animales recibían un trato especial, podría decirse eran tratados como integrantes de la realeza.

Es así que quienes conocen la intimidad de la realeza han declarado que las vacas que poseía la reina tenían in «trato real». Eso incluía instalaciones de lujo. Es así que en sus establos tenían cepillos automáticos para realizarles los baños además de ayudarlas a aliviar el estrés. Todo bajo la supervisión de la monarca.

Los encargados de cuidar los animales de la reina Isabel II además debían limpiar constantemente el establo de cada animal ya que cada uno de ellos tenía un espacio individual. Pero no es todo, también esos espacios cuentan con robots de alta tecnología para ordeñarlas. Informa Voces Críticas.

Como si eso fuera poco, los animales de la realeza no caminan sobre el pasto, como lo haría cualquiera de su especie, sino que caminan sobre camas de agua. Algo que no sólo sorprende sino que hasta cuesta imaginar. Pero ello, de acuerdo a lo que manifestaron desde el palacio es por una recomendación.

Isabel II también adoraba los caballos. 

Este moderno y hasta excéntrico detalle es recomendado por los expertos del tema que indican que son los adecuados para proteger las espaldas y pechos de los animales. Según dicen también son necesarias para prevenir llagas y dolores que pueden ocasionar los suelos tradicionales.

El amor que tenía hacia los animales la madre del rey Carlos III lo compartía con su esposo, el príncipe Felipe, quien también se preocupaba por el bienestar de todos los animales que tenían. Es por ello que hasta se interirozaba del cuidado que debía recibir y se ocupaban de darle todas las comodidades necesarias.

 

/Fuente Voces Criticas

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