sábado 04 de febrero de 2023
Durante distintos eventos royal que transcurren en el año, es común observar a las mujeres de la realeza británica escoger una pieza fundamental para sus atuendos, y estos son los sombreros o pequeños tocados llamados fascinador, y fascinator en inglés. Muchas veces, son utilizados para ocasiones muy formales como bodas, coronaciones, ceremonias oficiales y demás.
El concepto de fascinador se remonta al siglo XX, específicamente a la década de los noventa, cuando comenzaron a ganar popularidad. Este tipo de sombreros están inspirados en aquellos pequeños sombrerillos estilo cóctel usados en los años 60. Y no cabe duda, que se han vuelto una pieza indispensable para las royals de la Casa Windsor, quienes prefieren los diseños hechos por Philip Treacy y Stephen Jones.
Sin embargo, la moda del fascinator o del lucir un tipo de accesorio ajustado a la cabeza tiene sus orígenes en el Renacimiento, primero con el uso de las cofias. Más adelante, la reina María Antonieta de Francia popularizó la decoración con plumas de avestruz entre las damas de las cortes en Europa.
De esta forma, se convirtió en una prenda utilizada principalmente por personas de la alta sociedad o de procedencia aristocrática, ya que el aumento en la venta de plumas de ave era significativo, por lo que sólo aquellos con un alto nivel económico podían acceder a ello.
Desde aquel entonces, se trata de una costumbre el usar este tipo de accesorio para cualquier evento u ocasión especial que lo requiera. En la actualidad, podemos notar a la princesa de Gales, la reina Camilla, la duquesa de Sussex y muchas mujeres de la corona británica lucir diferentes modelos de fascinators para la carrera anual de Ascot, el Trooping the Color y la ceremonia del Orden de la Jarretera.
