Este lunes los participantes de Gran Hermano (Telefe) recibieron a sus familiares en la casa. Fue una noche a pura emoción, pero Romina Uhrig -que esperaba ver a sus tres hijas- no ocultó su poco entusiasmo al ver ingresar a su sobrino
La casa se encuentra en la etapa de definiciones y cualquier novedad se toma como un cambio de aire luego de más de cuatro meses de encierro. Así, por caso, la entrada de las dos mascotas generó una revolución, y mucho más el hecho de haber decidido que sean parte de la casa durante algunos días los familiares de cada uno de los jugadores. Sin embargo, mientras en algunos sorprendió la felicidad con que se tomó ese ingreso, en uno de los casos no fue lo esperado.
Casi desde el comienzo de la gala de lunes, y luego de que Santiago del Moro anunciara el ingreso de los 6 nuevos integrantes a la casa, se generó una revolución sobre cómo sería ese reencuentro del que los participantes no tenían información. De hecho, no estaban ni siquiera cambiados con ropa de “gala”, como lo hacen en cada vivo, sino con la indumentaria diaria. “Son personas queridas por ellos, pero van a entrar a jugar”, dijo el conductor. Y presentó a la primera, que estaba relacionada con Marcos. “Se llama Valentina, es su hermana, vive en Francia con su pareja y está muy nerviosa”, anunció, y le dio ingreso a la participante.
Hacía un año que Valentina y Marcos no se veían, y la emoción de ese abrazo eterno traspasó la pantalla. Sin embargo, ya desde ese instante los ojos se posaron en Romina Uhrig, quien mostraba algunas lágrimas de tensión y emoción en su rostro, a la espera de ver a sus hijas en cruzar por la puerta de entrada. “Quiero que entren las tres, por favor”, se la escuchó decirle en un momento a La Tora. Pero las coas no saldrían como ella lo imaginaba.
“Él se llama Walter Fabián, 22 años, es de Grand Bourg, vive con sus padres y sus hermanitas menores. Es el hijo mayor de la hermana de Romina”, dijo Santiago del Moro para presentar al nuevo ingresante que iba a acompañar a la exdiputada, ya que al ser las nenas menores de edad y están impedidas de ser parte del juego, un hecho que la participante no tenía en consideración.
Fabián abrió el portón y con una imborrable cara de felicidad hizo su ingreso. Romina lo miró dos segundos hasta que reaccionó: “¡Fabi! Ay, hola… ¿cómo estás, mi amor? ¿no dejaron entrar a las nenas?”. Así, sin vueltas, dejó en claro que su intención era tener contacto con Mía, Felicitas y Nina, por eso apenas se emocionó al ver ingresar a su sobrino, de quien aclaró que “no te reconocí, estás más gordito”. “No las dejaron entrar”, se decepcionó mientras comentaba al resto del grupo lo que estaba sucediendo. Pero aprovechó para preguntarle por ellas a Fabián. “¡Pensé que las iba a ver! ¿Por qué no las dejaron entrar?”, continuó su queja.
Él fue el encargado de explicarle que debido a que son menores de edad están impedidas de ser parte del juego, mientras ella lo abrazaba y se conformaba con un “qué lindo ver a alguien”. “¿Cómo están las nenas?”, fue la pregunta que no tardó en aparecer, para que él le llevara tranquilidad de que está bien, “hermosas”, mientras la consolaba explicándole que quedaba poco tiempo de juego y que pronto sería el momento del reencuentro. “¿Cómo te eligieron a vos? ¿quién pidió que vengas?”, siguió indagando la exdiputada a su sobrino, también ahijado de confirmación, quien le aclaró que fue un pedido de la producción.
