La aventura de Abel Balbo en Estudiantes llegó a su fin de manera temprana. Duró poco. Apenas 7 partidos: 2 victorias (Godoy Cruz e Independiente de Chivilcoy, por Copa Argentina), 2 empates (Arsenal y Sarmiento de Junín) y 3 derrotas (Tigre, Lanús y Unión). Sumó 5 puntos de 18 posibles en las primeras 6 fechas de la Liga Profesional.
El Pincha todavía no pudo festejar como local en este 2023. El decepcionante comienzo de año para los hinchas no es más que un arrastre de lo que fue el último tramo de 2022, donde tras la -inmerecida- eliminación en los cuartos de final de la Copa Libertadores el club no volvió a encauzar su rumbo.
Ni con la salida del Ruso Zielinski, que se marchó a fines de septiembre. Ni con el interinato de Pablo Quattrocchi, que cumplió con las cinco fechas que dieron cierre al curso pasado (2 victorias y 3 derrotas, entre ellas goleadas 5-0 con River y 4-0 con Vélez). Ni con el arribo de Balbo, que llegó casi sin que nadie lo ponga en discusión. Ni con la incorporación de refuerzos de jerarquía, muchos de ellos salidos de las inferiores: Santiago Ascacibar, Guido Carrillo, José Sosa. Estudiantes nunca estuvo a la altura de las expectativas.
Ahora, el vicepresidente Juan Sebastián Verón y compañía deberán elegir a un nuevo director técnico. El segundo en un par de meses. Al igual que cuando Balbo resultó el escogido, los favoritos de “La Brujita” vuelven a ser Eduardo Domínguez, Sebastián Beccacece y Hernán Crespo. En otra vereda ideológica está Gustavo Alfaro, sin equipo tras su fructífera experiencia en la Selección de Ecuador, quien ya trabajó en la Ciudad de La Plata cuando dirigió a Gimnasia entre 2016 y 2017. Israel Damonte, DT de Sarmiento (J), es el candidato de la casa.
