En la primavera, la polinización que acompaña el proceso reproductivo de muchas plantas hace que sea común el surgimiento de alergias que pueden provocar síntomas como resfrío, irritación ocular o dérmica, dificultad para respirar, erupciones y en algunos casos, reacciones alérgicas severas.
Ante cualquier síntoma se debe primero consultar con un médico o alergista y evitar la automedicación. Para prevenir estos cuadros alérgicos o reducir la exposición a los agentes que los generan, esto es lo que podés hacer:

Ventilar por la noche: distintos especialistas recomiendan abrir las ventanas del hogar al atardecer, para evitar que los polímeros ingresen a la habitación.
