Si bien al principio parece inofensivo, con los días, acostarse con el cabello húmedo puede provocar reacciones indeseadas, tanto a nivel capilar como en los músculos y el sistema inmunitario. Estas son algunas de las consecuencias:
1. Dolores de cabeza
Puede incrementar los episodios de cefaleas debido a que la humedad genera un cambio brusco en la temperatura corporal. El problema puede ser aún peor cuando se tiene la mala costumbre de envolver el pelo en una toalla, reteniendo por más tiempo la humedad. Esto afecta la circulación de la sangre en el cuero cabelludo. Al aumentar la tensión, provoca dolores que pueden interrumpir el sueño.
