Lps más pequeños de la casa son los que más disfrutan de la ilusión de buscar y elegir todo lo que incluirán en sus cartas a los Reyes Magos o Papá Noel, y luego esperan con nerviosismo a ver qué es lo que les trajeron. Pero esa excitación puede ser excesiva y negativa en algunos casos.
El papel de los padres es esencial para acompañarlos emocionalmente y orientarlos en torno a su demanda de regalos con el fin de no despertar en ellos el llamado síndrome del niño hiperregalado.
Consiste en una saturación de la capacidad de percepción-asimilación de la recepción de regalos por un exceso de estos y la incapacidad de percibir el valor cualitativo del mismo (valor de uso) y, en realidad, lo reducen (y el hecho de recibirlo) a su dimensión cuantitativa; es decir, solo tienen en cuenta si son muchos o pocos.
