Mantener un estilo de vida saludable es crucial para un bienestar óptimo después de los 60 años. A medida que envejecemos, el cuerpo y las necesidades cambian, por lo que adoptar hábitos saludables mejora la calidad de vida, previene enfermedades, reduce el riesgo de discapacidades físicas y mentales, y contribuye a una vida más feliz.
Estos son algunos hábitos que pueden hacer la diferencia:

1- Alimentación: una dieta balanceada es clave. Con la edad, el metabolismo se ralentiza, y el cuerpo necesita menos calorías pero más nutrientes. Priorizá frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables. La hidratación también es esencial; asegurate de beber suficiente agua a lo largo del día.
