Existen varias razones que pueden estar vinculadas a que tu perro tenga el hábito de hacer pozos en los espacios verdes de tu hogar. Este comportamiento puede surgir cuando son cachorros o incluso de adultos.
Esto responde a su naturaleza, ya que antiguamente tenían que cazar sus alimentos y cuando no terminaban de ingerirlos lo guardaban para después. Con el paso del tiempo y la domesticación, esa necesidad se disipó pero el instinto continuó latente, por eso es frecuente ver este tipo de comportamiento en canes que fueron rescatados de la calle y que en algún momento pasaron hambre.

Por otro lado, existen otros factores, como puede ser el aburrimiento por falta de estímulos, la necesidad de cazar, estrés, exceso de energía, ansiedad o cambios de rutina. Sea cuál sea el motivo, existen diferentes medidas que se pueden adoptar para evitarlo.
