Los paños de microfibra están compuestos por pequeñas partículas de fibra que están unidas una junto a la otra permitiendo que funcionen como una especie de imán para el polvo, suciedad, grasa, pelusas, líquidos y bacterias.
En ocasiones puede que uses alguna toalla o camiseta vieja a la que le das una nueva función para limpiar. Y puede que estos “nuevos paños” te ayuden de alguna forma, como por ejemplo si se derrama un líquido o algo está particularmente sucio. Pero al no ser de microfibra no cuentan con estática y eventualmente harán que tu rutina de limpieza tome más tiempo, ya que los de microfibra tienen la capacidad de “absorber” polvo, suciedad, etc. más eficientemente.
Los paños de buena calidad por lo general son más gruesos que uno de calidad inferior, pero no te guíes solo por eso, cuando vayas a comprar uno ponelo a contraluz de luz natural o artificial, si lográs ver la fuente de luz al otro lado del paño estarás frente a uno de calidad inferior. Uno bueno puede durar entre 300 a 500 lavadas mientras que los de calidad más baja duran alrededor de 50 lavados.
