La sordera es la pérdida o anomalía de una función anatómica y/o fisiológica del sistema auditivo y tiene su consecuencia inmediata en una discapacidad para oír, lo que implica un déficit en el acceso al lenguaje oral.
La audición es la vía principal a través de la que se desarrolla el lenguaje y el habla, por lo que cualquier trastorno en la percepción auditiva del niño, a edades tempranas, va a afectar a su desarrollo lingüístico y comunicativo, a sus procesos cognitivos y a su posterior integración escolar, social y laboral.
Los signos y los síntomas son diferentes en cada uno. Es importante estar pendiente de los siguientes:
