Comer grasas se ha relacionado con colesterol alto y obesidad, sin embargo, son necesarias, la cuestión es saber elegirlas. En cuanto al aceite, Harvard detalló cuáles son los saludables y los no tan saludables.
Los aceites y las grasas contienen ácidos grasos esenciales, omega 3 y 6 en particular, que son parte de la estructura de cada célula del cuerpo. El aceite también proporciona sabor y saciedad. Los más saludables son líquidos y de origen vegetal, como el de oliva, que ayuda a reducir el colesterol en sangre y aporta antioxidantes, y el virgen extra es la versión ideal, ya que es el de primera extracción y el menos refinado.

En ese sentido, un estudio (2018) detalló que las personas que consumían la dieta mediterránea, ya sea con aceite de oliva o frutos secos, tenían una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares que las que seguían una dieta baja en grasas. Le siguen al aceite de oliva, el de maíz, la canola, el girasol, el cártamo y la soja. Estos también son catalogados como saludables por la Universidad, aunque no detallaron nada sobre el colesterol.
