Los lunares rojos en la piel son conocidos como angioma capilar adquirido y pueden aparecer en diversas zonas como el cuello, la espalda, el tórax o el rostro.
Aquellos que tienen estas marcas suelen contar con una tez muy blanca y con edades medianas. De manera externa se muestran como unos pequeños lunares de unos 4 milímetros como máximo, con un tono rojizo vivo, incluso pueden tener un poco de relieve.
Se forman de manera repentina y no ocasionan ninguna clase de dolor o molestia. No se consideran una anomalía grave, pero es necesario controlar su evolución si se observa crecimiento o abultamiento.

